La medallista polaca en Tokio 2020, María Andrejczyk, decidió subastar la presea de plata que ganó en lanzamiento de jabalina para ayudar a pagar los gastos de una cirugía de un bebé.
Se trata de Milos, un niño con problemas de corazón que necesitaba recursos par una urgente operación en los Estados Unidos, a lo que María no dudó en poner a disposición su medalla para ayudar al infante.
“Fue un impulso. Sentí que esta medalla no se podía quedar conmigo porque recuerdo cuánto luché contra la adversidad. El valor real de una medalla permanece en el corazón“, dijo la deportista. “No me tomó mucho tiempo decidirme, era la primera recaudación de fondos en la que participé y sabía que era la correcta”.
