Donald Trump declaró el miércoles que Irán “parece haber cedido” tras atacar con misiles una base en Irak usada por tropas de Estados Unidos donde según el mandatario no hubo bajas estadounidenses o iraquíes.
Los ataques iraníes fueron en represalia por el asesinato de un encumbrado general iraní por un bombardeo con dron estadounidense en Bagdad.
En una alocución televisada desde la Casa Blanca, Trump parecía decidido a desescalar la crisis, indicando que no tomaría represalias militares por los ataques. En cambio, dijo que Estados Unidos aplicaría de inmediato nuevas sanciones económicas "hasta que Irán cambie su comportamiento", además de que agregó que desea llegar a "un acuerdo con Irán para que el mundo sea más seguro".
