Lo que parecía ser el final de una entrada terminó convirtiéndose en una de las jugadas más extrañas de la temporada de Grandes Ligas. Los Boston Red Sox anotaron una carrera ante los Toronto Blue Jays pese a que la acción terminó en un doble play y desató una confusión generalizada en el Rogers Centre.
Todo ocurrió en la séptima entrada, cuando Boston tenía corredores en primera y tercera y solo un out. Ceddanne Rafaela conectó un elevado al jardín central y Anthony Seigler salió rumbo al plato, mientras Nick Sogard avanzaba desde primera. El problema fue que el marcador del estadio mostraba dos outs.
¿Qué pasó en la extraña jugada entre Boston y Toronto?
Cuando Toronto atrapó la pelota, Seigler cruzó el plato y los Blue Jays lanzaron a primera para retirar a Sogard. Así se produjo el tercer out de la entrada y, a primera vista, parecía que Boston se había quedado sin carrera y Toronto mantenía la ventaja de 2-0.
Pero los árbitros detuvieron el juego para analizar lo ocurrido. La revisión se extendió durante aproximadamente 17 minutos, con conversaciones entre los umpires, los managers y el centro de repeticiones de MLB para determinar qué regla correspondía aplicar en una situación tan poco habitual.
¿Por qué la carrera de Boston terminó siendo válida?
La clave estuvo en la llamada “time play”, una regla que determina si una carrera cuenta cuando el tercer out de una entrada se registra después de que el corredor cruza el plato. Como Sogard fue retirado en primera en una jugada que no era forzada, los árbitros determinaron que Seigler había anotado antes de que se completara ese tercer out.
Y ahí apareció otro detalle fundamental: Toronto no apeló en tercera base que Seigler hubiera abandonado la almohadilla antes de tiempo. Por esa razón, los umpires consideraron válida la carrera y corrigieron la decisión inicial para darle a Boston su primera anotación de la noche.
La decisión dejó perplejos a jugadores y entrenadores de ambos equipos. El propio manager de Toronto, John Schneider, reconoció la confusión y señaló que, de haber enviado la pelota a tercera para una apelación en lugar de completar el out en primera, la situación habría sido diferente.
Así, una jugada que parecía terminar con un doble play terminó produciendo una carrera para Boston y redujo la ventaja de Toronto a 2-1. Los Blue Jays finalmente conservaron el triunfo, pero la séptima entrada quedó marcada por una de esas situaciones que parecen imposibles hasta que el reglamento demuestra lo contrario.

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