La pasión que despierta el futbol durante una Copa del Mundo no solo se refleja en las calles, estadios y reuniones entre aficionados. De acuerdo con especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el entusiasmo que acompaña al Mundial 2026 también puede tener consecuencias en la salud mental de algunas personas cuando se combina con las apuestas deportivas.

El académico de la Facultad de Psicología, Miguel Ángel Medina Gutiérrez, explicó que este tipo de eventos internacionales suelen despertar emociones intensas relacionadas con la identidad nacional, el sentido de pertenencia y la expectativa de éxito de una selección. En ciertos casos, estas emociones pueden impulsar a los aficionados a arriesgar dinero con la intención de obtener ganancias rápidas.

Según el especialista, durante competencias de gran impacto mediático como la Copa Mundial, el organismo libera sustancias como dopamina, serotonina y adrenalina, neurotransmisores vinculados con el placer, la emoción y la toma de decisiones arriesgadas. Esta combinación puede influir en el comportamiento de quienes participan en actividades de apuesta.

La combinación de futbol, apuestas y euforia puede incrementar el riesgo de desarrollar problemas de ludopatía./ Pixabay

¿Por qué el Mundial puede influir en las apuestas deportivas?

Medina Gutiérrez señaló que, en el caso de México, muchos seguidores viven el torneo desde una perspectiva profundamente emocional. El apoyo a la Selección Mexicana y la esperanza de ver al equipo avanzar en la competencia suelen influir en las decisiones de algunos aficionados al momento de apostar.

El académico detalló que también existen personas que realizan pronósticos en contra de selecciones consideradas favoritas, como Brasil, Argentina, Alemania y España, motivadas por la expectativa de obtener mayores recompensas económicas.

A este escenario se suma la respuesta biológica del cuerpo ante la incertidumbre y la emoción. El especialista explicó que la adrenalina prepara al organismo para asumir riesgos, mientras que la dopamina y la serotonina generan sensaciones de satisfacción y bienestar que pueden reforzar la conducta de apostar.

El Mundial 2026 podría convertirse en el evento con mayor volumen de apuestas deportivas en la historia./ Pixabay

Cuando la emoción se convierte en un problema

El experto advirtió que la situación puede agravarse si las apuestas se combinan con el consumo de alcohol o sustancias estimulantes, ya que estas condiciones pueden afectar la capacidad de análisis y favorecer decisiones impulsivas.

Respecto a la ludopatía, explicó que se trata de un trastorno multifactorial que puede estar relacionado con problemas económicos, emocionales, familiares o laborales. Aunque ningún factor por sí solo determina el desarrollo de una adicción al juego, la combinación de varios elementos puede incrementar el riesgo.

“En cualquiera de los casos, bajo esta euforia que provoca una conducta compulsiva olvidan, momentáneamente, sus conflictos económicos, familiares, laborales, etcétera.

“Una forma de compensarlos es a través de hacer apuestas, arriesgar y sentirse recompensados por unos cuantos minutos u horas; en este caso, lo que va a durar el Mundial”, señaló.

Para enfrentar este fenómeno, Medina Gutiérrez destacó la importancia de la educación como herramienta preventiva. Consideró que desde edades tempranas existen prácticas culturales relacionadas con la competencia y el intercambio, como ocurre con los álbumes mundialistas, que pueden influir en la forma en que algunas personas perciben el riesgo y la recompensa.

La adrenalina, la dopamina y la serotonina juegan un papel importante en la toma de riesgos durante eventos deportivos de gran impacto./ Pixabay