Colombia autorizó operaciones militares conjuntas con Estados Unidos para combatir el narcotráfico y el crimen organizado, anunció el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, durante un foro de la Coalición Americana contra los Cárteles (A3C), realizado en Panamá. El funcionario afirmó que el acuerdo permitirá coordinar acciones para combatir a organizaciones criminales y sus redes.

El anuncio se produjo después de que el nuevo presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, decidiera integrar a su país a la Coalición contra los Cárteles de las Américas, considerada una de las principales herramientas del llamado Escudo de las Américas. La alianza impulsada por Washington busca fortalecer la cooperación regional frente al narcotráfico, el crimen organizado y otras amenazas transnacionales.

El gobierno de De la Espriella busca fortalecer la cooperación con Washington./istock

¿Qué implica la nueva cooperación entre Colombia y EU?

Según Hegseth, Estados Unidos podrá participar en operaciones militares coordinadas con las fuerzas colombianas dentro del país sudamericano. El objetivo, explicó, será combatir a grupos considerados terroristas y desarticular sus redes. Las autoridades colombianas no habían emitido hasta el momento una postura pública sobre el anuncio realizado por el funcionario estadounidense.

La cooperación también contempla fortalecer las capacidades de seguridad de Colombia mediante tecnología, logística y coordinación operativa con Estados Unidos. Washington prevé destinar mil millones de dólares al país como parte de un paquete de asistencia en materia de seguridad, destinado a reforzar la lucha contra organizaciones criminales y transnacionales.

El Escudo de las Américas amplía su alcance

La A3C forma parte del Escudo de las Américas, iniciativa promovida por el gobierno de Donald Trump para coordinar esfuerzos de seguridad entre distintos países del continente. La coalición reúne a gobiernos latinoamericanos y busca compartir información, fortalecer las fronteras, combatir las finanzas de los grupos criminales y desarrollar operaciones conjuntas.

Antes del anuncio sobre Colombia, Hegseth destacó la participación de Ecuador, Honduras y Guatemala en acciones coordinadas contra organizaciones dedicadas al narcotráfico. El funcionario sostuvo que Washington busca que los integrantes de la alianza pasen de las reuniones y acuerdos diplomáticos a operaciones concretas contra las estructuras criminales.

Hegseth destacó la participación de Ecuador, Honduras y Guatemala en acciones dedicadas al narcotráfico./EFE

Hegseth también arremete contra la CPI

Durante su intervención en Panamá, el secretario de Guerra estadounidense pidió a los países de la región abandonar la Corte Penal Internacional (CPI), al considerar que representa una amenaza para la soberanía. Hegseth acusó al organismo de intentar extender su jurisdicción sobre personal y operaciones militares de Estados Unidos y sus aliados.

La postura fue expresada mientras Washington mantiene cuestionamientos hacia la actuación de organismos internacionales frente a sus operaciones contra presuntas organizaciones de narcotráfico. Hegseth sostuvo que la cooperación regional debe centrarse en combatir a los grupos criminales y proteger la soberanía de los países involucrados.

Panamá respalda una estrategia regional

El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, también participó en el foro y defendió la necesidad de una coalición internacional para enfrentar al narcotráfico. El mandatario señaló que las organizaciones criminales operan más allá de las fronteras y consideró necesario que los países donde se producen, distribuyen y consumen drogas coordinen sus esfuerzos.

Mulino afirmó que Panamá ha recibido 174 millones de dólares de Estados Unidos durante los últimos 18 meses para fortalecer la capacidad tecnológica y logística de sus fuerzas de seguridad. El mandatario invitó a los integrantes de la coalición a mantener la cooperación contra el crimen organizado, aunque durante su discurso no hizo referencia a las amenazas de Trump sobre recuperar el control del Canal de Panamá.

La incorporación de Colombia representa un nuevo acercamiento entre Bogotá y Washington después de una etapa de tensiones durante el gobierno del expresidente Gustavo Petro. Con la llegada de De la Espriella, Estados Unidos ha mostrado disposición para ampliar la cooperación en seguridad y asistencia al país sudamericano, mientras el nuevo gobierno colombiano busca fortalecer su relación con Washington.

Con Colombia dentro de la A3C, Estados Unidos amplía la coordinación militar y de seguridad que busca consolidar en América Latina. El siguiente paso será conocer cómo se concretarán las operaciones anunciadas y cuál será la postura oficial de Bogotá sobre la participación directa de fuerzas estadounidenses en acciones contra el narcotráfico dentro de territorio colombiano.