La peor inundación de Venecia en más de 50 años provocó un llamado para que se proteja mejor a la ciudad histórica de los niveles crecientes del mar. Los funcionarios calculaban cientos de millones de euros en daños.

El agua alcanzó los 187 centímetros de altura el martes, el segundo nivel más alto registrado en la ciudad, y sólo siete centímetros por debajo de la inundación histórica de 1966. Siguió otra oleada excepcionalmente elevada el miércoles.

“Venecia está de rodillas”, tuiteó el alcalde Luigi Brugnaro. “La Basílica de San Marcos ha sufrido daños graves, al igual que toda la ciudad y sus islas”.