La madrugada de este 3 de enero de 2026, habitantes de Caracas reportaron fuertes explosiones en distintos puntos de la capital venezolana, así como el sobrevuelo de aviones militares, lo que generó alarma entre la población y un amplio despliegue de fuerzas de seguridad.

De acuerdo con versiones oficiales, las detonaciones se escucharon principalmente en zonas cercanas a instalaciones estratégicas, entre ellas el área de la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda, conocida como La Carlota, aunque hasta el momento no se ha informado de víctimas mortales.

 

El gobierno de Venezuela, encabezado por el presidente Nicolás Maduro, afirmó que los hechos forman parte de un ataque militar ejecutado por Estados Unidos, al que calificó como una agresión directa contra la soberanía del país y una amenaza a la estabilidad regional.

Ante esta situación, el Ejecutivo venezolano declaró el “estado de conmoción exterior”, una medida contemplada en la Constitución que permite al gobierno asumir facultades extraordinarias para responder a amenazas externas y reforzar la defensa nacional.