Nos vamos a quedar sentados esperando un juego espectacular de México en este Mundial. Pero eso pasa a segundo término ahora que se ganaron por primera vez los tres partidos de grupo y que seguiremos en Dieciseisavos y Octavos en el Estadio Azteca, la gran fortaleza.

Y con autoridad escalofriante ante el europeo del grupo. Tres goles encumbran la estrategia del Vasco, un zapato a Chequia para afianzar la categoría y favoritismo de México en casa.

Pesó todo: los más de 80 mil aficionados, la altura que gastó a los checos, no salir de la Ciudad de México por el trajín de viajes tan largos. Y Aguirre lo sabía, viejo lobo de mar. ¿Para qué arriesgar en vano?

Hizo los cambios anticipados, inició con Mora y le dio oportunidad a Memote, además de Sánchez y Mateo, autor de gol. Le salió todo. Chequia hizo el gasto y México aniquiló.

SOBERBIO HOMENAJE A MEMO

Encima, le dio chance de rendir tributo al mexicano que ha estado en seis copas del Mundo: Francisco Guillermo Ochoa Magaña, quien entró de cambio por Tala para que se le rindiera el Azteca. Y ni el usual cambio de portero por portero en un juego mundialista afectó al rendimiento del Tri, al contrario, prendió a la tribuna y a los jugadores en la cancha.

TRASCENDIÓ UN PARTIDO ‘SIN IMPORTANCIA’

Lo que parecía que era un mero trámite, acabó como el impulso de ánimo definitivo para encarar una fase eliminatoria sin la mejor dinámica en el campo, pero sí con efectividad y con la fortaleza del Estadio Azteca, el que nos va a llevar a Cuartos de Final.

HASTA CUÁNDO SE ACABARÁ LA MAGIA

¿Cuándo nos preocupamos? Hasta que salgamos del Coloso de Santa Úrsula, ahí sí, ya en Cuartos de Final vendrá la prueba real de lo que es capaz de modificar Aguirre en esta Selección, que llegará con energía y mentalidad a tope.