Lo que era una gira para anunciar obras terminó en caos. El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, fue víctima de un ataque armado mientras se trasladaba por la provincia de Cañar, al sur del país. Según el gobierno, hubo “tentativa de asesinato”, hay cinco detenidos y un mensaje claro: no habrá tolerancia contra lo que llaman "actos de terrorismo".

Aparecieron 500 personas y le estuvieron lanzando piedras (a la caravana) y, obviamente, también hay signos de bala en el carro del presidente“, informó Inés Manzano, ministra de Ambiente y Energía.

Las imágenes difundidas por la presidencia muestran cómo se vivió el momento desde dentro de un vehículo del convoy: vidrios rotos, gritos de “¡agáchense!” y piedras volando. Desde fuera, se ve a los manifestantes con trajes típicos lanzando palos y objetos mientras una tanqueta intenta abrir paso.

¿Qué hacía Noboa en Cañar?

La caravana presidencial se dirigía a inaugurar una planta de tratamiento de aguas residuales con una inversión de 4.5 millones de dólares que beneficiaría a más de 26 mil personas, además de sistemas de alcantarillado. Nada lo detuvo. Tras el ataque, Noboa llegó a Cuenca, donde alzó la voz.

Esas agresiones no se aceptan en el nuevo Ecuador. La ley aplica para todos (…) No vamos a permitir que un poco de vándalos eviten que trabajemos por ustedes”, advirtió.

Protestas, bloqueos y subsidios

El ataque ocurre en medio de un paro nacional liderado por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), que se opone a la eliminación del subsidio al diésel, medida que disparó el precio del combustible de 1.80 a 2.80 dólares por galón.

Desde el 22 de septiembre, el país vive jornadas de bloqueo en carreteras, con un saldo que ya suma un muerto, 150 heridos y más de 100 detenidos. La CONAIE acusa al gobierno de represión violenta.

Denunciamos que al menos cinco compañeros han sido detenidos de forma arbitraria. Entre los agredidos hay mujeres de la tercera edad”, reclamó la organización indígena.