El video “sin editar” del presunto suicidio de Jeffrey Epstein, entregado por el Departamento de Justicia (DOJ) y el Buró Federal de Investigaciones (FBI), presenta evidencias claras de haber sido modificado en varias ocasiones antes de su publicación. Así lo reveló una investigación forense realizada por la revista especializada WIRED, en colaboración con expertos digitales independientes, entre ellos el profesor Hany Farid, de la Universidad de California en Berkeley.