Un dron armado con una cabeza explosiva impactó la cubierta exterior protectora de la planta nuclear de Chernobyl en Ucrania durante la madrugada del viernes, abriendo un agujero en la estructura y provocando brevemente un incendio, en un ataque que Kiev atribuyó a Rusia. El Kremlin negó ser responsable.
Los niveles de radiación en la planta cerrada —lugar del peor accidente nuclear del mundo— no han aumentado, según la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) de la ONU, que indicó que el ataque no comprometió la cubierta de contención interna de la planta.
La AIEA no atribuyó la culpa, afirmando sólo que su equipo estacionado en el sitio escuchó una explosión y fue informado de que un dron había golpeado la cubierta.
Constantes ataques a Chernobyl
Los combates alrededor de las plantas nucleares han suscitado constantes temores de una catástrofe nuclear durante tres años de guerra, particularmente en un país donde muchos recuerdan con claridad el desastre de Chernobyl de 1986, que mató al menos a 30 personas y esparció material radiactivo sobre gran parte del hemisferio norte.
La planta nuclear de Zaporiyia, que es la más grande de Europa, ha sido impactada ocasionalmente por drones durante la guerra sin causar daños considerables.
El ataque se produjo dos días después que el presidente Donald Trump alterara la política de Estados Unidos sobre Ucrania, anunciando que se reunirá con el presidente ruso Vladímir Putin para discutir el fin de la guerra. La medida pareció identificar a Putin como la única figura que importa y parecía dejar de lado al presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy, así como a los gobiernos europeos, en cualquier negociación de paz.
El impacto en Chernobyl ocurrió en un momento en que Ucrania es empujada lentamente hacia atrás por el ejército más grande de Rusia a lo largo de partes de la línea del frente de mil kilómetros y busca desesperadamente más ayuda occidental.

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