La noche del 18 de julio de 2025, en el Chase Center de San Francisco, un imprevisto técnico puso en peligro a Katy Perry durante su gira Lifetimes Tour. Mientras interpretaba "Roar", la mariposa gigante en la que estaba suspendida sufrió un movimiento brusco, lo que provocó que se resbalara y sostuviera para evitar una caída.

 

La estructura, diseñada como una mariposa voladora, descendió inesperadamente y se inclinó de manera abrupta, lo que desestabilizó a la cantante. En el video compartido en redes, se aprecia su esfuerzo por mantenerse en su asiento, interrumpiendo brevemente la canción antes de levantar la mano y señalar que estaba bien. 

Aunque visiblemente sorprendida, Katy Perry retomó su show sin dramatismos. Más tarde, en sus historias de Instagram, publicó una imagen borrosa de su rostro con el mensaje “Good Night San Fran”, mostrando que el susto no terminó en nada grave.