REDACCIÓN RÉCORD

El piloto ruso Vitaly Petrov, de Renault, se salió de la pista a tres vueltas del final. Su bólido se elevó un metro del suelo y al aterrizar se rompió la dirección. Se quedó con el volante en la mano, pero logró frenarlo sin tocar con nada y sin causar ningún accidente.