Lo que parecía la escena perfecta para una comedia romántica terminó en un clásico regaño a la italiana. Una pareja de turistas decidió que el mejor lugar para sellar su amor era nada más y nada menos que la Fontana di Trevi, en el corazón de Roma.
Sí, la misma fuente donde millones lanzan monedas pidiendo deseos… ellos fueron por algo mucho más ambicioso: bailar dentro de ella.
Un caro baile de novios
El peculiar episodio ocurrió de noche, cuando el flujo de turistas disminuye y la Ciudad Eterna parece prestarse para locuras de película. Vestidos de gala —ella con un llamativo vestido rojo y chaqueta de vinipiel; él de impecable traje negro—, los enamorados ingresaron a la fuente y comenzaron a girar lentamente, mientras decenas de curiosos grababan el momento.
En redes sociales, el video no tardó en volverse viral. Después de todo, no todos los días alguien improvisa un vals dentro de uno de los monumentos más icónicos de Europa.

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