Virgil van Dijk se consolidó como uno de los mejores defensas centrales del mundo, e incluso hay quienes lo colocan entre la lista de top históricos. Actualmente está a punto de disputar una nueva fase eliminatoria de un Mundial con Países Bajos, pero el camino no fue sencillo en sus inicios, con situaciones complicadas que tuvo que superar.
¿Cuál es la historia de Virgil van Dijk?
Breda, en Países Bajos, es la ciudad de origen de Virgil, quien decidió poner siempre ese nombre por encima de su apellido en las camisetas de sus equipos, debido al abandono de su padre, Ron van Dijk tras separarse de su madre.
Sus inicios en el futbol fueron toda una prueba para Virgil, al iniciar en la academia del Willem II, donde era considerado un prospecto importante, pero sin un contrato profesional. Durante su etapa en ese equipo, el defensor dividía su tiempo para trabajar como lavaplatos y continuar en la persecución de su sueño futbolístico.
Virgil enfrentó problemas adultos a temprana edad, al cuidar de sus hermanos en tareas como prepararles la comida para la escuela, lo cual le llevó conflictos de puntualidad en Willem II, sin embargo, dentro del club conocían su situación y entendieron sus necesidades.
No obstante, ‘Big Virg’ comenzó a desesperarse por la incertidumbre de no contar con un contrato profesional que le permitiera generar ingresos suficientes para continuar sus sueños, fue cuando apareció el Groningen para ofrecerle lo que buscaba.
En sus inicios con el Groningen tuvo participaciones como delantero, gracias a su buen control de balón, su estatura y su físico en general. Aunque esto era ocasional, su posición preferida siempre fue en la zaga defensiva, en donde ha brillado en cada uno de sus clubes, y por supuesto, su selección.
Van Dijk, al borde de la muerte
Las dificultades no se desvanecieron, y en Groningen estuvo al borde de la muerte por una apendicitis que escaló a una peritonitis y una infección en el riñón. La situación en la que se encontraba Virgil era grave, y en sus palabras, lo único que veía eran tubos alrededor.
El padecimiento lo obligó a firmar un testamento, en el que dejaba su dinero a su mamá en caso de que muriera. Por fortuna, Virgil van Dijk vivió para contarlo y continuar en su camino soñado en el futbol. Este suceso fue un punto de inflexión en su vida, para formar una personalidad distinta y reflejarlo en su estilo de juego.
Tras su etapa en Groningen, llegó el Celtic de Escocia. El defensor se puso en el radar con actuaciones clave que llamaron la atención de distintos clubes, como el Southampton que decidió hacer un movimiento para llevarlo a la Premier League.
La liga inglesa no le vino mal y también mejoró para estar a la altura de la competitividad que se maneja ahí. En 2017, Liverpool se fijó en él y decidió ofrecer 85 millones de euros, lo que lo convirtió en el central más caro de la historia en su momento.
A pesar de las dudas y críticas alrededor del fichaje, Virgil van Dijk se encargó de demostrar su calidad y hacer valer cada centavo del movimiento. Con los Reds, el neerlandés ha levantado dos Premier League, una Champions League, un Mundial de Clubes, Supercopa de Europa, entre otros trofeos locales.
En este Mundial, Virgil cuenta con una de las mejores generaciones de su país y sueña con guiarlo a la gloria en el torneo, pero para ello, primero deberá superar a Marruecos en los 16vos de Final, desde el Estadio Monterrey, en México. Un desafío nada sencillo para él y su patria, pero que después de una historia llena de dificultades estará listo para el reto.

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