La selección de Marruecos se convirtió en uno de los equipos más interesantes de la Copa del Mundo, tras consolidarse como una potencia emergente en el futbol internacional y contar con una generación repleta de talento en las principales ligas de Europa.
A este panorama se suma el éxito reciente de sus categorías inferiores. Hace apenas un año, Marruecos conquistó el Mundial Sub-20 tras derrotar a Argentina, confirmando el gran momento que atraviesa el futbol marroquí. Sin embargo, de aquel plantel campeón solamente un futbolista logró abrirse camino hasta la selección mayor.
Gessime, del título juvenil al escenario más grande
El único campeón mundial sub-20 presente en la convocatoria absoluta es Yassine Gessime. El atacante del Estrasburgo se ganó un lugar entre los dirigidos por Marruecos gracias a su crecimiento en la Ligue 1 y a las actuaciones que mostró desde las categorías juveniles.
Actualmente, el delantero está valorado en 12 millones de euros y es considerado una de las principales promesas ofensivas del país. Durante la Copa del Mundo Sub-20 fue una pieza importante para la obtención del título, al registrar dos goles y tres asistencias a lo largo del torneo.
Una generación llena de talento europeo
Más allá de Gessime, Marruecos presume una plantilla repleta de futbolistas consolidados en Europa. En defensa sobresale Chadi Riad, central del Crystal Palace que destaca por su fortaleza física, liderazgo y capacidad para iniciar el juego desde el fondo.
También aparece Anass Salah-Eddine, lateral izquierdo del PSV Eindhoven, quien está valuado en 12 millones de euros y que anteriormente representó a Países Bajos en categorías juveniles antes de decantarse por Marruecos.
En el mediocampo destaca Ayyoub Bouaddi, considerado la gran joya del futbol marroquí. El futbolista del Lille está tasado en 50 millones de euros y fue una de las figuras en el debut mundialista frente a Brasil. Junto a él aparece Ismael Saibari, mediocampista ofensivo del PSV Eindhoven con un valor cercano a los 40 millones de euros y que incluso despertó el interés de clubes como el Bayern Múnich.
Por las bandas sobresale Chemsdine Talbi, extremo del Sunderland valorado en 25 millones de euros y uno de los revulsivos más peligrosos del conjunto africano.
Marruecos sorprendió a Brasil
En su presentación mundialista, Marruecos dejó una gran impresión al empatar frente a Brasil. Ismael Saibari abrió el marcador tras una asistencia de Brahim Díaz, mientras que Vinícius Júnior igualó para Brasil con una acción individual.
Más allá del resultado, el conjunto africano fue superior durante varios lapsos del encuentro y confirmó por qué muchos lo consideran uno de los candidatos a convertirse en el caballo negro de la Copa del Mundo.
