Durante finales del Siglo XIX y principios del XX, gran parte de la población de Siria y Líbano se trasladaron a Paraguay, aunque con el pasaporte del imperio otomano, por lo que en el Corazón de América se les conoció coloquialmente -y erróneamente- como turcos. Bajo ese contexto cultural de cientos de años, la Albirroja y Turquía se vieron las caras en la Copa del Mundo.
En un grito de guerra en contra del eurocentrismo, el conjunto guaraní se impuso al cuadro turco con un solitario gol de Matías Galarza, quien mostró contar con más de dos pulmones en todo el partido. Con la derrota, el equipo de Vincenzo Montella quedó eliminado del Mundial 2026.
¿Cómo fue el partido entre Turquía y Paraguay?
La Bahía de San Francisco se convirtió en una sucursal de Estambul y Asunción, pero fueron los sudamericanos los únicos que gritaron en todo el partido. Con presión alta y mucho corazón, el equipo de Gustavo Alfaro abrió el marcador con una gran combinación entre Julio Enciso y Matías Galarza, apenas al 2'.
Pese a que el conjunto turco intentó apelar a su pasado militar del imperio otomano, no fue capaz de romper el arco de Orlando Gill. La jugada más clara que tuvieron los dirigidos por Montella fue gracias a un excelso centro de Arda Güler, pero el remate de Mert Müldür pegó en el travesaño y el palo izquierdo.
Con esa suerte, esa que solo los ganadores tienen, Paraguay afrontó un partido con todas las adversidades posibles. Antes de finalizar el primer tiempo, Miguel Almirón fue expulsado por la 'Ley Prestianni', esa que prohíbe a los futbolistas taparse la boca en un partido; todo para evitar malos entendidos.
El segundo tiempo trágico
El eximperio otomano tenía todo a su favor para no solo ganar, sino que también para llenar la canasta, pero el corazón de toda Latinoamérica fue suficiente para vencer a los europeos. Los cambios del estratega italiano nunca funcionaron y, apelando a su historia, la Albirroja se defendió con uñas y dientes.
La jugadas más claras en el segundo tiempo llegaron hasta los minutos finales; la primera fue de Can Uzun. El ariete del Eintracht Frankfurt estuvo solo frente a la portería, pero un imponente Gill detuvo el balón y ahogó el grito de miles en el estadio de los 49ers y millones en territorio euroasiático.
Con una última jugada, Arda Güler acomodó el balón en un tiro libre y mandó más que un centro; fue una plegaria. Sin embargo, no fue respondida y el conjunto sudamericano se llevó su primera victoria en una Copa del Mundo; Turquía quedó eliminada en Fase de Grupos por segunda vez en su historia.

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