México y Sudáfrica abrirán la Copa del Mundo en el Estadio Ciudad de México, un escenario donde el combinado tricolor intentará comenzar el torneo con autoridad frente a un rival que, en el papel, luce accesible.
La selección sudafricana ocupa actualmente el lugar 60 del ranking FIFA y cuenta con una plantilla valuada en aproximadamente 44.88 millones de euros, una de las cifras más bajas entre los participantes del Mundial. Aun así, los “Bafana Bafana” llegan con un grupo que mezcla experiencia internacional y jugadores jóvenes.
México domina el historial ante Sudáfrica
México y Sudáfrica se han enfrentado en cuatro ocasiones oficiales y amistosas, con saldo favorable para el Tricolor: dos victorias, un empate y una sola derrota.
El antecedente más recordado ocurrió en Sudáfrica 2010, cuando ambas selecciones disputaron el partido inaugural del Mundial y empataron 1-1. También se cruzaron en un amistoso internacional, en la Copa USA 2000 y en una edición de la Copa Oro.
La única victoria sudafricana sobre México se registró en la Copa USA 2000, mientras que el combinado nacional impuso condiciones en los enfrentamientos más recientes.
Las figuras sudafricanas a seguir
El futbolista más importante del plantel es Lyle Foster, delantero del Burnley. El atacante es la principal referencia ofensiva de Sudáfrica gracias a su velocidad, potencia física y capacidad para atacar los espacios.
Otro nombre clave es Ronwen Williams, arquero y capitán del equipo. El guardameta del Mamelodi Sundowns se consolidó como uno de los porteros más confiables del continente africano.
En cuanto al valor de mercado, Foster encabeza la lista con una cotización cercana a los ocho millones de euros. Le sigue el defensa central Mbekezeli Mbokazi, actualmente en el Chicago Fire, con un valor aproximado de 3.5 millones.
Del lado opuesto aparecen los jugadores menos cotizados del plantel: el portero Ricardo Goos, valuado en unos 350 mil dólares, y el veterano Themba Zwane, cuyo valor ronda los 250 mil dólares.
Así llega Sudáfrica a la Copa del Mundo
La preparación reciente de Sudáfrica dejó resultados irregulares. En sus últimos compromisos, el equipo empató 1-1 en su partido más reciente, mostrando una mejora ofensiva respecto a encuentros anteriores. Antes de eso, igualó 0-0 frente a Nicaragua, en un duelo donde tuvo dificultades para generar peligro constante. En marzo disputó una doble fecha ante Panamá: primero empató 1-1 y posteriormente cayó 1-2.
Aunque los resultados no fueron contundentes, Sudáfrica suele ser un equipo incómodo cuando encuentra espacios para contragolpear y aprovecha bien las jugadas a balón parado.
