En una muestra de inclusión sin precedentes, un grupo de drag queens tomó protagonismo en la Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos de París 2024, mostrando el papel vibrante e influyente de la comunidad LGBTQ+ francesa, al mismo tiempo que atrajo críticas por una representación que evocó a “La Última Cena”.

Efectuada a lo largo del Río Sena, el espectacular evento de cuatro horas contó con la participación de estrellas como Celine Dion y Lady Gaga, ambas consideradas íconos “queer”. La ceremonia mezcló la cultura francesa, del pasado y de la modernidad, con un toque kitsch, culminando en una flotilla de barcazas que transportaban a miles de atletas olímpicos.

Nicky Doll, conocida por haber concursado en la 12a temporada del reality “RuPaul’s Drag Race” y por ser la presentadora de la “Drag Race France”, participó en un segmento de pasarela de moda de alto octanaje junto con Paloma, ganadora de la primera temporada de “Drag Race France”; Piche, de la tercera temporada, y con Giselle Palmer. Al principio, se colocaron junto a la pasarela, mirando fijamente a las modelos pavoneándose. Posteriormente, se sumaron, mostrando su propio estilo.

Le Filip, la ganadora de la más reciente “Drag Race France”, expresó su “sorpresa” positiva y “orgullo” por el nivel de la ceremonia y su representatividad. “Creí que iba a ser un evento drag de cinco minutos con una representatividad queer. Quedé sorprendida. Empezó con Lady Gaga, después, hubo drag queens, un rave enorme y fuego en el cielo”.