34 días han pasado desde que sufrió su lesión en la Semana 1 de la NFL contra los Bills de Buffalo y el quarterback de los New York Jets, Aaron Rodgers, llegó al MetLife Stadium para presenciar el partido de su equipo contra Philadelphia Eagles, ahora sin muletas.

El mariscal ingresó a través de un carrito de golf, y en cuanto fue visto por las cámaras, levantó la ilusión de todos los aficionados de la 'Green gang', pues quiere decir que la recuperación va por buen camino.