La historia se repitió en la segunda, con Williams intratable desde el fondo de la pista y cuando subía a la red, y en el tercer juego ya lograba el segundo quiebre del partido, para tener despejado por completo el camino hacia el triunfo.

Williams acabó el partido con seis 'aces' y apenas una doble falta, además de lograr 24 puntos ganados con el primer saque de 28 intentos.