El trabajo duro siempre trae sus recompensas. Después de trabajar con ahínco durante cinco años, Alejandra Orozco y Gabriela Agúndez conquistaron la plaza olímpica para el país en la plataforma de 10 metros sincronizados, lugar que defenderán para representar a México en los Juegos de Tokio 2020.

El camino ha sido sinuoso. La dupla enfrentó el fallecimiento del entrenador de Agundez, Yuniesky Hernández, la incertidumbre por el aplazamiento de la máxima justa deportiva, el incendio del gimnasio de clavados en el Code Jalisco, y Alejandra venció el Covid-19.