Swiatek, al igual que Jabeur, viaja con un psicólogo. Hizo falta algo de fuerza emocional para solventar esta final.
La varsoviana tuvo su primer punto para el partido cuando contaba con una ventaja de 6-5 en el segundo set y la tunecina estaba al saque. Justo antes de que comenzara el punto, Swiatek trotó hacia un costado de la cancha para cambiar de raqueta —una decisión inusitada en ese momento.
Luego, falló un tiro de revés, y Jabeur forzó al desempate, donde tomó una delantera de 5-4. Pero Swiatek se llevó los últimos tres puntos.
Se dejó caer de espaldas, sabiendo que era otra vez campeona de uno de los grandes torneos.
Jabeur, de 28 años, es la primera mujer africana que llega a una final del Grand Slam. Disputaba su segundo duelo por un título a este nivel.
Pero ahora tiene una foja de 0-2 en finales, tras sucumbir en julio en Wimbledon.
