El Barcelona se coronó campeón de LaLiga luego de derrotar 2-4 al Espanyol y así hacerse con su título número 27 en el torneo local.
Los muchachos de Xavi Hernández pasaron un rato amargo luego del silbatazo final, pues cuando se encontraban celebrando en el campo de uno de sus mayores rivales, algunos aficionados de los periquitos saltaron al césped con la intención de agredirlos.
Por suerte, el asunto no pasó a mayores y todo el plantel pudo seguir con la fiesta dentro del vestuario. De hecho, hasta el propio Joan Laporta, presidente de la institución bajó del palco para unirse a sus jugadores.
