En un inusual episodio durante la final del Masters de Cincinnati, Novak Djokovic, número dos del mundo, sorprendió a los aficionados al solicitar a gritos "¡Creatina!", desde su banquillo.
Esta solicitud se produjo en medio de un intenso enfrentamiento con el tenista español Carlos Alcaraz, donde ambos deportistas intercambiaban potentes golpes.
El momento se hizo viral en redes sociales en un video donde se muestra un momento en el que Djokovic, visiblemente frustrado, reacciona con desesperación debido a que no recibía la creatina que había solicitado desde su box, evidenciando un mal momento físico.
