Noruega ha regresado a una Copa del Mundo después de 28 años, pues su última participación había sido en Francia 1998, así que han querido debutar con el mejor resultado posible, enfrentándose a un equipo que también regresa 40 años más tarde como lo es Irak.

Los 'Vikingos' han decidido jugar con dos delanteros, para meterse directamente en la pelea por los primeros lugares en el Grupo I, así que Alexander Sorloth ha sido uno y el otro, un infaltable de esta selección nórdica: Erling Haaland.

Erling Haaland en su primer partido de Mundiales | AP

El primero de... ¿muchos?

Ha valido la pena la espera, pues pasaron 28 años y, dentro del partido, tan solo media hora de juego para que Noruega se estrenará como equipo goleador en el campeonato más importante del verano, además haciéndolo con uno de los mejores delanteros del planeta que, casualmente, juega en sus filas.

Erling Haaland no solo fue titular, sino que también aprovechó esa oportunidad para en tan solo 29 minutos, estrenarse como goleador en el Mundial, esto después de un centro por parte de David Moller Wolfe, para encontrarse con un remate 'a lo Haaland' y ponerse 0-1 en el Estadio de Boston.

Erling Haaland anotando su segundo gol ante Irak | AP

Ahora, para cualquier otro futbolista, quizás eso sería suficiente, pero para alguien como Erling no fue así, pues 14 minutos después y, con un gol iraquí en el medio, Haaland convirtió doblete, esta vez con complicidad del portero rival, ya que no pudo despejar ante la marca del delantero noruego.

¿Acecho a los grandes?

Una de las estrellas que la gente esperaba ver en la Copa del Mundo 2026 era precisamente Erling Haaland, pues el delantero del Manchester City es recordado por el Mundial Sub-20 de Polonia 2019 en el que con su selección le anotó nueve goles en un mismo partido a Honduras.

Festejo de la Selección Noruega | AP

El 'Androide' ha anotado este par de goles tan solo en la primera parte del primer partido de Noruega en el torneo, y en un día en el que Mbappé se puso a dos del récord histórico, no parece descabellado que el destino le tenga preparado algo especial al noruego.