Cada año una frase vuelve a escucharse en las calles de México: “2 de octubre no se olvida”. La consigna mantiene viva la memoria de lo ocurrido en 1968 en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, donde una concentración encabezada por el movimiento estudiantil terminó con la intervención de fuerzas militares y de seguridad, disparos, personas muertas, heridas y detenidas.

Han pasado 58 años desde aquella tarde y, pese a la apertura de archivos oficiales, investigaciones periodísticas, testimonios y trabajos académicos realizados durante décadas, todavía existen interrogantes alrededor de algunos aspectos de lo ocurrido. Uno de los principales es cuántas personas murieron realmente el 2 de octubre, pues las cifras divulgadas desde aquella noche han sido distintas y no existe un número definitivo universalmente aceptado.

Cada año una frase vuelve a escucharse en las calles de México: “2 de octubre no se olvida” / Redes Sociales

¿Qué pasó el 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco?

Aquella tarde, alrededor de 10 mil personas se reunieron en la Plaza de las Tres Culturas para participar en un mitin del movimiento estudiantil. De acuerdo con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), la concentración comenzó aproximadamente a las 17:30 horas y buscaba mantener vivas las movilizaciones y demandas que durante semanas habían sacudido a la Ciudad de México.

Los estudiantes habían decidido incluso cancelar una marcha hacia el Casco de Santo Tomás con el propósito de evitar provocaciones. El encuentro debía terminar en la propia Plaza de las Tres Culturas, pero la concentración cambió radicalmente cuando se desplegó un operativo en el que participaron fuerzas militares y de seguridad.

Entre las demandas del movimiento se encontraban la libertad de los presos políticos; la derogación de los artículos 145 y 145 Bis del Código Penal Federal, relacionados con el delito de disolución social; la desaparición del Cuerpo de Granaderos; la destitución de mandos señalados como responsables de actos represivos; indemnizaciones para las familias de muertos y heridos, y el deslinde de responsabilidades por la violencia registrada durante las movilizaciones.

Aquella tarde, alrededor de 10 mil personas se reunieron en la Plaza de las Tres Culturas / Redes Sociales

¿Cómo comenzó la represión del 2 de octubre?

Uno de los elementos que aparecen en las investigaciones históricas es la presencia del Batallón Olimpia, un cuerpo compuesto por elementos militares y de seguridad que operó vestido de civil durante aquella jornada.

La CNDH ha documentado que integrantes de este grupo se infiltraron entre quienes se encontraban en la concentración. Una de las características que posteriormente permitirían identificarlos fue el uso de un guante blanco como distintivo.

La operación ha sido identificada en distintas investigaciones como Operación Galeana. Durante el mitin comenzaron los disparos y miles de personas intentaron abandonar la plaza, buscando refugio en los edificios y calles cercanas.

La documentación conservada por instituciones como el Archivo General de la Nación (AGN) incluye expedientes de organismos de inteligencia y seguridad que siguieron las actividades del movimiento, entre ellos la Dirección Federal de Seguridad (DFS) y la Dirección General de Investigaciones Políticas y Sociales (DGIPS). Fotografías, reportes oficiales y testimonios recopilados posteriormente han permitido reconstruir parcialmente aquella noche.

Uno de los elementos que aparecen en las investigaciones históricas es la presencia del Batallón Olimpia / Redes Sociales

¿Por qué el Ejército estaba en Tlatelolco?

Los acontecimientos del 2 de octubre no comenzaron aquella tarde. El conflicto se había desarrollado durante más de dos meses y tuvo uno de sus antecedentes a finales de julio de 1968, cuando enfrentamientos entre estudiantes derivaron en la intervención de cuerpos policiales.

De acuerdo con la cronología conservada por la Filmoteca de la UNAM, el 22 de julio se produjo una pelea entre alumnos de las vocacionales 2 y 5 del Instituto Politécnico Nacional y estudiantes de la preparatoria Isaac Ochoterena. Posteriormente intervinieron granaderos y se registraron agresiones contra estudiantes.

Lo que comenzó como un conflicto estudiantil escaló rápidamente hasta convertirse en un movimiento que cuestionaba la represión policial, el autoritarismo, la existencia de presos políticos y las restricciones a distintas libertades.

La presencia militar aumentó durante septiembre. El 18 de septiembre de 1968 el Ejército ocupó Ciudad Universitaria y, según documentación del AGN, más de mil 500 personas fueron detenidas durante la operación. También fueron ocupadas instalaciones del Instituto Politécnico Nacional, incluido el Casco de Santo Tomás.

Todo esto ocurrió durante el gobierno del presidente Gustavo Díaz Ordaz, en un México caracterizado por una fuerte concentración del poder presidencial y el predominio político del PRI.

¿Cuántas personas murieron en Tlatelolco?

Esta continúa siendo una de las preguntas sin una respuesta definitiva. Desde las primeras horas posteriores a los acontecimientos comenzaron a circular cifras diferentes sobre el número de víctimas.

Los periódicos publicados al día siguiente manejaron inicialmente cifras oficiales de aproximadamente 20 a 29 civiles muertos, mientras que el Consejo Nacional de Huelga habló inicialmente de 40 fallecidos y posteriormente de hasta alrededor de 150, con base en testimonios recabados aquella noche.

Décadas después, investigaciones realizadas a partir de documentos de organismos de seguridad intentaron establecer un registro más preciso. Un trabajo de Kate Doyle, del National Security Archive, identificó 34 personas muertas y otras 10 no identificadas, aunque tampoco presentó esa relación como una lista definitiva.

La CNDH y el Archivo General de la Nación han reconocido las dificultades para determinar el número exacto de víctimas. Por ello, atribuir una sola cifra como el saldo definitivo de Tlatelolco puede resultar impreciso si no se especifica su origen.

Además, las víctimas no fueron exclusivamente estudiantes. En la Plaza de las Tres Culturas también había profesores, trabajadores, habitantes de la zona y otras personas que acudieron al mitin o se encontraban en los alrededores.

¿Qué tuvieron que ver los Juegos Olímpicos de México 1968?

Otro elemento fundamental para comprender el contexto es la cercanía de los Juegos Olímpicos de México 1968. La ceremonia inaugural estaba programada para el 12 de octubre, apenas 10 días después de la matanza de Tlatelolco.

México se encontraba bajo una enorme exposición internacional y el gobierno buscaba proyectar una imagen de estabilidad durante la celebración del evento deportivo. Al mismo tiempo, el conflicto estudiantil había crecido durante semanas y comenzaba a recibir atención fuera del país.

El movimiento no estaba integrado únicamente por alumnos de una institución. Participaron estudiantes de la UNAM, IPN, Escuela Normal, Chapingo, El Colegio de México y Universidad Iberoamericana, entre otras escuelas, además de profesores, intelectuales, artistas y diversos sectores sociales.

¿Qué significa “2 de octubre no se olvida”?

Con el paso del tiempo, la frase dejó de funcionar únicamente como una referencia a la fecha. “2 de octubre no se olvida” se convirtió en una consigna relacionada con la memoria histórica, la búsqueda de justicia y el rechazo a la impunidad y a la represión de la protesta social.

El Archivo General de la Nación ha señalado que el grito “¡2 de octubre no se olvida!” representa una expresión contra la impunidad, el olvido y la amnesia colectiva.

La consigna también quedó relacionada con el derecho a conocer la verdad sobre las víctimas y responsables, la defensa de las libertades de expresión y manifestación, así como la exigencia de garantías de no repetición.

De ahí que cada aniversario vuelva a colocar sobre la mesa una parte de la historia que durante décadas ha sido reconstruida mediante archivos, fotografías, documentos oficiales y testimonios.

Los archivos que ayudan a reconstruir la matanza de Tlatelolco

Buena parte de lo que actualmente se conoce sobre el movimiento estudiantil de 1968 proviene de documentos que fueron abiertos progresivamente después de permanecer reservados durante años.

El Archivo General de la Nación conserva materiales procedentes de la Dirección Federal de Seguridad, la Dirección General de Investigaciones Políticas y Sociales, la Procuraduría General de Justicia del entonces Distrito Federal y el archivo fotográfico de los Hermanos Mayo, entre otros fondos.

En 2018 se determinó que documentación relacionada con el Movimiento Estudiantil de 1968 debía mantenerse disponible públicamente. El AGN ha señalado que aproximadamente 19 mil fojas fueron consideradas de valor histórico y quedaron disponibles para consulta.

A esto se suma M68: Ciudadanías en movimiento, proyecto desarrollado por el AGN y la UNAM, así como el acervo del Centro Cultural Universitario Tlatelolco, que contiene libros, fotografías, volantes, prensa, videos, objetos y más de 150 entrevistas y testimonios.

El Colegio de México también resguarda documentos producidos entre julio y diciembre de aquel año, permitiendo contrastar comunicados gubernamentales, información periodística y materiales provenientes del propio movimiento.

¿Hubo justicia por la matanza del 2 de octubre?

El camino judicial ha sido largo y complejo. En 2002 fue creada la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (FEMOSPP) para investigar hechos relacionados con episodios de violencia política del pasado.

Décadas después del 68 también se emprendieron investigaciones relacionadas con posibles responsabilidades por genocidio. Sin embargo, las dificultades para establecer responsabilidades individuales, reconstruir completamente la cadena de mando y determinar el universo total de víctimas han impedido cerrar todas las interrogantes.

Al cumplirse 50 años de los acontecimientos, la CNDH señaló que persistían dificultades para hablar de verdad y justicia plenas, particularmente por la falta de certeza sobre distintos elementos de los hechos y las víctimas.