En plena efervescencia por la Copa Mundial 2026, vale la pena recordar uno de los momentos más destacados en la historia del futbol mexicano a nivel de clubes y es que este domingo se cumplen 25 años donde Cruz Azul estuvo cerca de la gloria eterna.
El 28 de junio de 2001, Cruz Azul saltó a la cancha de La Bombonera para disputar la Vuelta de la Final de la Copa Libertadores frente a Boca Juniors, vigente campeón de América y uno de los equipos más temidos del continente.
Aunque el desenlace fue doloroso tras caer en la tanda de penales, aquella derrota nunca pudo borrar la magnitud de la hazaña. La Máquina se convirtió en el primer club mexicano en disputar una Final de la Copa Libertadores, rompiendo barreras, desafiando la historia y demostrando que el futbol nacional podía competir sin complejos con los grandes de Sudamérica.
Fue una campaña que trascendió los resultados. Cruz Azul no solo llegó a la Final; conquistó el respeto de todo el continente.
¿Cómo fue el camino de Cruz Azul hacia la Final de la Libertadores?
Cruz Azul compartió grupo con São Caetano, Defensor Sporting y Olmedo. La Máquina terminó como líder del Grupo 7 con 13 puntos. Desde aquella primera fase dejó claro que podía ser considerado un aspirante al título.
El boleto a los Octavos de Final fue apenas el comienzo de un recorrido que se volvería legendario.
Octavos de Final: Cerro Porteño fue la primera gran víctima
En la ronda de eliminación directa apareció Cerro Porteño de Paraguay, un histórico del continente acostumbrado a estas instancias.
Tras caer 1-2 allá en Asunción, Cruz Azul volvió a casa con la obligación de buscar la clasificación. Lejos de intimidarse, el conjunto celeste firmó una actuación memorable al imponerse 3-1 en el Estadio Azul, resultado que sorprendió a Sudamérica y confirmó que el equipo dirigido por José Luis Trejo estaba listo para competir con cualquiera.
Cuartos de Final: River Plate también cayó ante La Máquina
El siguiente obstáculo parecía todavía más complicado. River Plate, uno de los gigantes del futbol argentino, esperaba en los Cuartos de Final.
Después de un empate sin goles en el Monumental, Cruz Azul volvió a hacer historia en casa, su vieja casa, el Estadio Azteca. El cambio de inmueble se decidió ante el masivo apoyo que recibió el cuadro capitalino.
Ante un Azteca tapizado de azul y una pequeño sector apoyando a River que, tuvieron infiltrado con aficionados de América apoyando a las Gallinas, Cruz Azul se impuso 3-0 con una actuación que permanece entre las exhibiciones más importantes de un club mexicano en este certamen.
Semifinales: Rosario Central fue el último escalón
Con la confianza por las nubes, Cruz Azul enfrentó a Rosario Central en busca del boleto a la Final. La serie comenzó con una victoria de 2-1 en Ciudad de México, ventaja mínima, pero al fin y al cabo una ventaja para controlar las acciones del siguiente duelo.
El Gigante de Arroyito tuvo un impresionante recibimiento para los suyos. Bengalas, cánticos, humos, confeti, todo lo necesario para intimidar a los visitantes.
Un gol tempranero de Sergio Almaguer abrió el camino para controlar el encuentro y en un partidazo que terminó 3-3, Cruz Azul selló su pase a la final, donde se encontraría al imponente Boca Juniors.
Una Final que paralizó a México
La Ida, disputada en el Estadio Azteca el 20 de junio de 2001, terminó con victoria 0-1 para los argentinos, obligando a Cruz Azul a buscar una remontada épica en Buenos Aires.
Días después llegó una de las noches más memorables para el futbol mexicano. Contra todos los pronósticos, La Máquina ganó 1-0 en La Bombonera gracias a un gol de Francisco Palencia, convirtiéndose, además, en el primer equipo en vencer a Boca como local en una Final de Copa Libertadores.
La serie se definió desde el punto penal. Ahí, la experiencia del conjunto argentino terminó imponiéndose y Boca levantó el trofeo tras ganar la tanda 3-1.
El campeonato se escapó por unos cuantos disparos, pero el prestigio ya nadie podía arrebatárselo a Cruz Azul.
Un legado que abrió el camino para el futbol mexicano
Con el paso de los años, otros clubes mexicanos también alcanzarían instancias definitivas en la Copa Libertadores, pero ninguno podrá borrar el lugar que ocupa aquel Cruz Azul de 2001.
A 25 años de aquella Final, el trofeo sigue siendo una cuenta pendiente con equipos que han estado cerca, solo eso y si bien otros como Chivas o Tigres también llegaron a instancias definitivas, la hazaña de Cruz Azul permanece intacta. Hay derrotas que, por la forma en que se enfrentan, terminan convirtiéndose en victorias para la historia.

&format=webp)
&format=webp)
&format=webp)