Tsitsipas bien concretaba un poderoso ace, bien aprovechaba su prodigioso revés a una mano para alejar la pelota de la envergadura de Paire. Y ni qué decir de la facilidad y precisión con la que tiraba drop shots para maniatar al galo de 31 años. Una doble falta de Aviñón, Francia, que como consecuencia significó el quiebre para Tsitsipas apenas en el primer game de la segunda manga desató su furia y aventó su raqueta, para ganarse los abucheos del graderío, que lo adoptó definitivamente como el villano perfecto para engrandecer a su nuevo ídolo.
Paire desaprovechó dos oportunidades de break en el sexto juego y acercó un poco más a Tsitsipas a su irremediable triunfo. Con su victoria, Stefanos ahora se medirá en la segunda ronda ante el estadounidense John Isner.
