El futbolista argentino Alan Sosa, de 21 años, de Gimnasia y Esgrima de Argentina fue detenido tras ser acusado por su pareja de haberla mantenido cautiva en su domicilio. La Justicia argentina lo imputó por el delito de "privación ilegítima de la libertad y coacción agravada por el vínculo".

La detención ocurrió luego de que la Policía recibiera una alerta sobre un "conflicto familiar" en la vivienda de Sosa en la localidad de Gonnet, provincia de Buenos Aires. Al llegar al lugar, los agentes encontraron a la mujer de 24 años en un "estado de nerviosismo y llorando". Según su testimonio, tras una discusión con Sosa, intentó salir de la casa, pero él le quitó las llaves del portón eléctrico y le impidió abandonar el lugar, mientras la agredía verbalmente.

La víctima declaró que Sosa había mostrado comportamientos violentos desde el inicio de su relación. Además, relató que el pasado viernes el futbolista intentó forzarla a mantener relaciones sexuales y, tras su negativa, la amenazó y la dejó encerrada por 48 horas.

Según la denuncia, el jugador viajó con su equipo a Tucumán para disputar un partido ante Atlético Tucumán, llevándose consigo el único juego de llaves de la vivienda, lo que habría dejado a la mujer atrapada hasta su regreso el lunes por la noche. Sosa fue arrestado y trasladado a la comisaría, donde pasó la noche antes de ser interrogado por la fiscal Eugenia Di Lorenzo en la ciudad de La Plata. Tras su declaración, el futbolista fue liberado, pero continúa imputado y tiene prohibido cualquier contacto con la denunciante.