La muerte de Diogo Jota tuvo un profundo impacto en el vestuario del Liverpool durante la temporada posterior a la conquista de la Premier League 2024-25. Ahora, Andy Robertson, exlateral del conjunto inglés, recordó cómo este trágico suceso afectó a los futbolistas tanto en el ámbito personal como en el deportivo, al grado de que el equipo perdió parte de su motivación competitiva.
Jota, de 28 años, falleció junto a su hermano André Silva en un accidente de tránsito ocurrido en el norte de España el 3 de julio de 2025. La noticia se produjo menos de un mes después de que el delantero fuera parte de la selección de Portugal que conquistó por segunda ocasión la Liga de Naciones y después de haber tenido un papel importante en el título de Premier League conseguido por el Liverpool durante la campaña 2024-25.
Recuerda la muerte de Jota
Robertson, quien dejó al Liverpool después de nueve años y 378 partidos para incorporarse al Tottenham como agente libre en junio, recordó el impacto que tuvo la pérdida de uno de sus amigos más cercanos en el grupo.
"Es difícil de describir o hablar de ello. Lo que vivimos fue espantoso", declaró el futbolista durante su participación en el pódcast The Overlap's Stick to Football.
El defensor también explicó que la situación fue especialmente complicada para los jugadores que llegaron al Liverpool durante ese periodo, debido a que tuvieron que incorporarse a un equipo que atravesaba un proceso de duelo.
"Los nuevos fichajes llegaron a un club con el corazón roto. Me sentí muy mal por ellos, porque habían firmado por mucho dinero y tardaron meses en adaptarse".
"El futbol dejó de importarnos"
Robertson señaló que la muerte de Jota modificó la manera en que los jugadores afrontaban el futbol y reconoció que el equipo perdió parte de la intensidad competitiva que había mostrado durante la campaña anterior.
"El futbol dejó de importarnos. Esa es la verdad, no nos importaba el futbol porque acabábamos de perder a uno de nuestros mejores amigos en el vestuario... Todos los futbolistas tenemos ese hambre y, cuando la pierdes, a veces no puedes rendir al máximo. Creo que la temporada pasada perdimos esa ventaja competitiva", continuó Robertson.
El futbolista insistió en que para los integrantes del vestuario la pérdida no representó únicamente la ausencia de un compañero de equipo, sino la muerte de una persona cercana con la que habían construido una relación durante su etapa en el Liverpool.
"Estábamos de luto. Al final del día, él era nuestro amigo; para nosotros no era solo un futbolista. Era un compañero de equipo, un amigo. Fue increíblemente difícil para nosotros".
Tuvieron que continuar
A pesar del proceso de duelo, el Liverpool tuvo que continuar con sus compromisos deportivos. Robertson explicó que los jugadores intentaron mantener sus responsabilidades profesionales mientras enfrentaban la pérdida.
"Pero, al final, teníamos que jugar al futbol. No teníamos otra opción. Intentamos hacerlo lo mejor que pudimos y quizás por eso la temporada pasada fue tan dura"
En el terreno deportivo, el Liverpool terminó aquella campaña en la quinta posición de la Premier League y consiguió su clasificación para la Liga de Campeones hasta la última jornada. El conjunto inglés sumó 60 puntos, una cifra que, de acuerdo con los datos proporcionados, fue la más baja para un equipo que terminó quinto o en una posición superior desde el Tottenham en la temporada 2006-07, cuando también finalizó quinto con 60 unidades.

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