Carlos Alcaraz superó con autoridad su primera gran prueba en el US Open 2026 al derrotar al estadounidense Tommy Paul por 6-4, 6-3 y 6-4, resultado que le permitió instalarse en los cuartos de final.

El español, segundo cabeza de serie y campeón defensor, mostró una versión mucho más sólida en la pista Arthur Ashe y dejó atrás las dudas que había generado durante sus primeros encuentros del torneo.

Carlos Alcaraz en el US Open | AP

Alcaraz deja atrás las dudas y muestra su mejor tenis

El murciano impuso condiciones desde el comienzo, apoyado en la potencia de su derecha y en un servicio que le permitió controlar los momentos importantes ante un rival que llegaba con confianza.

Paul, número 20 del mundo, había tenido que remontar dos sets ante Alexander Bublik en la tercera ronda, pero frente a Alcaraz encontró a un rival mucho más preciso y no pudo repetir aquella reacción.

Para Alcaraz, el triunfo tiene un significado especial después de permanecer más de cuatro meses alejado de las pistas por una lesión en la muñeca derecha. Su regreso al US Open ha mostrado una evolución positiva partido tras partido.

Carlos Alcaraz | AP

El campeón defensor sigue firme en Nueva York

Con esta victoria, Alcaraz alcanzó los cuartos de final del US Open por quinta ocasión y extendió a 18 su racha de triunfos consecutivos en torneos de Grand Slam, después de conquistar el Australian Open y el US Open en sus últimas participaciones.

Además, el español consiguió su sexta victoria consecutiva sobre Tommy Paul y mantiene una clara ventaja en el historial entre ambos. En sus enfrentamientos previos, Alcaraz había ganado seis de ocho duelos antes de este encuentro.

Ahora Alcaraz espera rival para los cuartos de final, que saldrá del enfrentamiento entre Ben Shelton y Stefanos Tsitsipas. El español vuelve a colocarse entre los grandes favoritos para conquistar el último Grand Slam del año.

US Open | AP

Después de superar la lesión y dejar atrás a uno de los rivales más exigentes de su cuadro, Alcaraz continúa con paso firme en Nueva York. El objetivo es claro: defender la corona y volver a levantar el trofeo del US Open.