Estas amenazas son un recordatorio de los riesgos que enfrentan los periodistas en México, uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo, según organismos internacionales. Las amenazas y la violencia contra los periodistas son una grave violación de la libertad de prensa y un obstáculo para el derecho de la sociedad a estar informada.
A pesar de las amenazas, Jiménez ha declarado que continuará con su labor periodística. En su tweet, concluye: "Aquí, seguimos trabajando para usted. …C4".
