La Casa Blanca hizo una llamada directa a la FIFA para pedirle a Gianni Infantino que revise la tarjeta roja de Folarin Balogun, en un caso que ha generado atención por la mezcla entre futbol, política y disciplina deportiva. De acuerdo con la información disponible, la solicitud buscó que el organismo rector del futbol mundial analizara nuevamente la decisión arbitral que terminó con la expulsión del delantero. 

El caso de Folarin Balogun quedó bajo observación luego de que la sanción provocara inconformidad en el entorno estadounidense. De acuerdo con fuentes cercanas al proceso, la llamada no representa una orden ni una presión formal sobre la FIFA, sino una petición para que se revise si la tarjeta roja fue aplicada correctamente conforme al reglamento disciplinario vigente. 

Folarin Balogun, delantero de Estados Unidos | AP

¿Qué pasó?

Balogun, quien lidera a los estadounidenses con tres goles en el torneo, recibió una tarjeta roja por un pisotón al bosnio Tarik Muharemović, en la victoria 2-0 en la ronda de dieciseisavos de final el miércoles.

"La aplicación de la suspensión del partido queda suspendida por un período de prueba de un año", informó la FIFA el domingo. "Si Folarin Balogun comete otra infracción de naturaleza y gravedad similares durante el período de prueba, la suspensión será revocada y la sanción se aplicará, sin perjuicio de cualquier sanción adicional impuesta por la nueva infracción".

Folarin Balogun fue expulsado un partido anterior | AP

La tarjeta roja de Balogun —y su consecuente suspensión para el cruce de octavos— ha sido una de las decisiones más controvertidas y de mayor impacto del Mundial. Y ahora seguramente queda igualada por el fallo que le permite jugar.

Los tres goles de Balogun incluyeron uno para poner a Estados Unidos en ventaja contra Bosnia. El atacante del Mónaco de la liga francesa empató a Landon Donovan en 2010 con la segunda mayor cantidad de goles de un estadounidense en una misma edición del Mundial, solo por detrás de los cuatro de Bert Patenaude en el torneo inaugural de 1930.

Folarin Balogun y Alessandro Circati | AP