México volvió a perder ante su máximo rival Estados Unidos. Esta vez, el Tri cayó goleado 3-0 en la Semifinal de la Concacaf Nations League. A pesar del resultado, las actuaciones antideportivas de los jugadores y aficionados mexicanos se llevaron reflectores.
Durante el partido, el grito homofóbico de los aficionados volvió a hacerse presente por lo que el árbitro tuvo que detener el encuentro un par de minutos. Tras la segunda ocasión en la que se escuchó el grito, el silbante dio por terminado el partido.
Tras lo sucedido en el estadio de Las Vegas, la Concacaf decidió sacar un comunicado donde reprueban lo sucedido y aseguran que responderán tras conocer los informes oficiales del partido.
“Concacaf condena rotundamente los gritos discriminatorios de algunos aficionados durante la semifinal de la Nations League entre México y Estados Unidos. Los gritos que se escucharon durante el partido provocaron la activación del protocolo antidiscriminatorio por parte de los árbitros.
