El delantero de la Juventus, Cristiano Ronaldo, se compró un Bugatti Chiron, el auto más rápido y más costoso de todo el mundo.

El vehículo rebasa los 490 kilómetros por hora (un avión comercial despega entre los 257 y 290) y pasa de 0 a 100 kilómetros en menos de 2.5 segundos.