Y una vez más, el Estadio Ciudad de México -otrora- Azteca volvió a explotar. Apelando a su historia con pasado volcánico, el Coloso de Santa Úrsula hizo erupción desde antes del silbatazo inicial, pero todo terminó por hacer ebullición gracias al gol de Julián Quiñones.
La Selección Mexicana abrió el Mundial con Brian Gutiérrez moviendo el balón desde el centro de ese césped sagrado. Desde los primeros minutos, el conjunto de Javier Aguirre se quedó completamente con el dominó de la redonda.
El gol de Julián Quiñones
El Tricolor presionó alto y su premio llegó al minuto 8. Erik Lira presionó de una manera impresionante y provocó el error, que Julián Quiñones aprovechó de una manera excelsa y marcó el primer tanto del partido.
El sol comenzó a salir y Sudáfrica comenzó a jugar, aunque sus ataques fueron poco efectivos y sin inquietar el arco de Raúl Rangel. Pese a que el ritmo del encuentro cambió, la Selección Mexicana continuó con el dominio del balón.
México cerca del segundo
Al minuto 40, Raúl Jiménez le robó el suspiro a más de 80 mil personas, tras un gran pase de Álvaro Fidalgo. El Lobo de Tepejí rozó el balón, pero Ronwen Williams terminó por sacar una pelota de gol.
Tan sólo segundos después de dicha jugada de Raúl, el mismo ariete y tercer máximo anotador de la Selección Mexicana cedió un balón para Quiñones. El goleador de Medio Oriente estrelló su pelota en el palo derecho del arquero de los Bafana Bafana.

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