El precio de la papa registró uno de sus mayores incrementos de las últimas décadas en México, con aumentos que llegaron hasta 101.5 por ciento en algunas regiones del país. La escalada ya afecta directamente a las familias, comerciantes y pequeños negocios que utilizan este alimento para preparar platillos como puré, sopas, tacos dorados, tortas, hamburguesas y papas fritas, pues ahora deben destinar una cantidad considerablemente mayor para adquirir el mismo producto.

En la Ciudad de México, el precio promedio del kilo de papa blanca pasó de 28.78 pesos en julio de 2025 a alrededor de 58 pesos en julio de 2026, de acuerdo con datos difundidos a partir del programa Quién es Quién en los Precios de la Procuraduría Federal del Consumidor. Esta diferencia representa un encarecimiento anual de 101.5 por ciento, aunque el costo final cambia según la colonia, la tienda, la calidad y la variedad que se comercialice. Profeco cuenta con una plataforma que recopila diariamente precios al menudeo en establecimientos de diferentes ciudades del país.

El precio de la papa registró uno de sus mayores incrementos de las últimas décadas / Magnific

¿Por qué aumentó tanto el precio de la papa?

El encarecimiento no estaría relacionado con un crecimiento extraordinario en el consumo, sino con una reducción importante en la producción nacional, lo que provocó una menor cantidad de papa disponible para abastecer mercados, centrales de abasto y supermercados. El Grupo Consultor de Mercados Agrícolas explicó que la combinación de una oferta limitada, afectaciones climáticas, retrasos en las cosechas y mayores costos de producción llevó el precio a niveles poco comunes.

El origen del problema se remonta a 2025, cuando en algunas regiones se produjo más papa de la que podía absorber el mercado. La sobreoferta provocó que el precio pagado a ciertos agricultores cayera hasta niveles cercanos a un peso por kilogramo, cifra muy inferior al costo de producción, calculado alrededor de ocho pesos. Ante las pérdidas, algunos productores redujeron la superficie sembrada o abandonaron temporalmente el cultivo, situación que terminó generando una oferta insuficiente durante 2026.

A este ajuste en la producción se sumaron los retrasos en las cosechas de entidades como Puebla, Veracruz y Estado de México, además de las altas temperaturas, la escasez de agua y el aumento de gastos relacionados con semillas, fertilizantes, transporte y mano de obra. La disminución del producto disponible ocurrió mientras la demanda se mantuvo prácticamente estable, generando una presión inmediata sobre los precios al consumidor.

La escalada ya afecta directamente a las familias, comerciantes y pequeños negocios / Magnific

¿Cuánto cuesta el kilo de papa en 2026?

El precio del kilo depende de la variedad y del establecimiento donde se realice la compra. Los reportes recopilados durante julio de 2026 ubicaron la papa blanca entre aproximadamente 44 y 66 pesos por kilogramo en diferentes cadenas de autoservicio, mientras que variedades como la papa morena o la tipo russet pueden encontrarse a precios más bajos.

En La Comer, la papa blanca se reportó en alrededor de 52.90 pesos por kilo, mientras que la papa russet costaba aproximadamente 39.90 pesos. En Soriana, la papa blanca se ubicó cerca de 44.80 pesos, frente a los 19.90 pesos de algunas presentaciones de papa morena. En Chedraui, el producto llegó a los 64 pesos, mientras que en algunas sucursales de Walmart alcanzó aproximadamente los 66 pesos por kilogramo. Los precios pueden cambiar diariamente y según la ubicación de cada sucursal.

En mercados públicos de la Ciudad de México, comerciantes señalaron que la papa blanca se vende alrededor de 55 pesos por kilo, cuando un año antes podía adquirirse en rangos de entre 20 y 28 pesos. La Procuraduría Federal del Consumidor recomienda consultar su herramienta Quién es Quién en los Precios, debido a que reúne información actualizada de frutas, verduras y otros productos básicos para comparar costos antes de comprar.

El precio promedio del kilo de papa blanca pasó de 28.78 a 58 pesos en un año / Magnific

El mayor aumento para junio en al menos 35 años

A nivel nacional, la papa presentó durante junio un incremento anual de aproximadamente 66.75 por ciento, considerado el mayor aumento registrado para ese mes en al menos 35 años, según los datos citados por el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas a partir de cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

La diferencia entre el aumento nacional y el incremento de 101.5 por ciento observado en la Ciudad de México se explica porque los precios no evolucionan de la misma manera en todas las regiones. La cercanía con las zonas productoras, la disponibilidad del producto, los costos de traslado y los márgenes aplicados por intermediarios y establecimientos influyen en el precio final que pagan los consumidores.

Aunque el incremento más fuerte se observa en la papa blanca, otras variedades también han registrado cambios. Sin embargo, la papa morena y la russet se han convertido en alternativas para quienes buscan reducir el gasto, especialmente ahora que la variedad blanca presenta problemas de disponibilidad en algunos mercados y supermercados.

Aunque las nuevas cosechas comenzaron a llegar al mercado, la cantidad no sería suficiente / Magnific

Comerciantes comienzan a sustituir la papa blanca

La escasez y el elevado costo han llevado a algunos locatarios a dejar de ofrecer temporalmente papa blanca o disminuir la cantidad que compran a sus proveedores. Para mantener sus ventas, varios negocios comenzaron a comercializar variedades más económicas, como la papa morena, la russet o productos de menor tamaño.

Los comerciantes enfrentan el riesgo de adquirir el producto a un precio elevado y no poder venderlo antes de que pierda calidad. Por ello, algunos prefieren comprar cantidades menores, aunque esta decisión también reduce la disponibilidad y puede generar nuevos incrementos en los puntos de venta.

La situación afecta especialmente a puestos de comida, restaurantes y establecimientos dedicados a la venta de hamburguesas, papas fritas y antojitos. Estos negocios utilizan grandes cantidades del tubérculo y han tenido que modificar sus compras para evitar trasladar completamente el aumento a sus clientes.

Negocios reducen porciones para evitar nuevos aumentos

Entre las medidas implementadas se encuentran la sustitución de la papa blanca por variedades más económicas, la búsqueda de nuevos proveedores y la reducción del tamaño de las porciones. Algunos establecimientos también optaron por absorber una parte del incremento para no elevar demasiado el precio de sus platillos y conservar a sus clientes.

Sin embargo, mantener esta estrategia durante varios meses puede resultar complicado para pequeños negocios que ya enfrentan aumentos en otros insumos, como aceite, gas, electricidad y transporte. Si el precio de la papa permanece elevado, es posible que más comercios deban ajustar sus menús o elevar gradualmente sus precios.

El aumento también modifica las decisiones de compra en los hogares. Algunas familias reducen la cantidad adquirida, sustituyen el producto por arroz, pasta u otras verduras, o comparan precios entre mercados y tiendas antes de completar su despensa.

¿Cuándo volverá a bajar el precio de la papa?

Aunque las nuevas cosechas comenzaron a llegar al mercado, la cantidad disponible todavía no sería suficiente para atender completamente la demanda. El GCMA considera que el problema tiene un componente estructural relacionado con la reducción de la superficie cultivada, por lo que la recuperación del abasto y de los precios será gradual.

Los especialistas prevén que el precio podría mantenerse elevado durante varios meses y advierten que difícilmente regresará de manera inmediata a los niveles observados antes de 2025. Para que exista una disminución sostenida será necesario que mejoren las cosechas, se amplíe nuevamente la superficie sembrada y disminuyan los costos que enfrentan los agricultores.

Por ahora, la recomendación para los consumidores es comparar precios, considerar variedades alternativas y evitar compras excesivas. Aunque el costo puede bajar conforme aumente la oferta, la normalización dependerá de las condiciones climáticas, la producción de los siguientes ciclos agrícolas y la cantidad de papa que llegue a los principales centros de distribución.