Retirar dinero de un cajero automático parece una operación cotidiana, pero unos segundos de descuido pueden ser aprovechados por delincuentes. En la Ciudad de México, un video mostró cómo dos hombres se acercaron a una mujer mientras realizaba una operación y utilizaron el engaño para apoderarse de su tarjeta.
El método no depende de dispositivos sofisticados. Los delincuentes recurren a conversaciones, supuestas ayudas o errores en la operación para distraer a la víctima, observar su NIP o intercambiar la tarjeta. En algunos casos, el robo solo se descubre horas después, cuando aparecen movimientos que la persona no reconoce.
¿Cómo funciona el fraude en cajeros automáticos?
Este delito es conocido como fraude por distracción y comienza cuando una persona desconocida se acerca al usuario mientras utiliza el cajero. Puede señalar un supuesto problema en la pantalla, ofrecer ayuda o iniciar una conversación para llamar su atención y aprovechar el momento de descuido.
Mientras la víctima intenta continuar con la operación, los delincuentes pueden observar el NIP, cambiar la tarjeta por otra similar o manipular la operación. El objetivo es que la persona se retire sin notar que su tarjeta ya no está en su poder.
Los cajeros ubicados en lugares concurridos pueden convertirse en escenarios propicios para este tipo de engaños. La cantidad de personas alrededor permite a los delincuentes pasar desapercibidos y acercarse a los usuarios sin levantar sospechas. En ocasiones, la víctima conserva una tarjeta en la mano y no sospecha que fue intercambiada. El problema puede aparecer después, cuando revisa su cuenta y encuentra retiros o compras que nunca autorizó.
¿Qué hacer para proteger tu tarjeta?
Una de las principales recomendaciones es no aceptar ayuda de desconocidos mientras se utiliza un cajero. También es importante cubrir el teclado al ingresar el NIP y mantener la tarjeta bajo vigilancia durante toda la operación.
Antes de retirarse, el usuario debe comprobar que la tarjeta que tiene en su poder es realmente la suya y verificar que la operación haya terminado correctamente. También es preferible utilizar cajeros ubicados dentro de sucursales bancarias o en sitios vigilados.
Revisar con frecuencia los movimientos de la cuenta permite detectar rápidamente cualquier operación que no haya sido autorizada. Si aparece un retiro o una compra desconocida, es importante comunicarse de inmediato con la institución bancaria.
Si existe sospecha de que la tarjeta fue manipulada o intercambiada, el primer paso es bloquearla a través del banco. Después, se debe presentar una aclaración por los cargos no reconocidos y cambiar el NIP para reducir el riesgo de nuevas operaciones.
Actuar con rapidez puede evitar que el fraude continúe y limitar las posibles pérdidas. Aunque el método depende principalmente del engaño y la distracción, mantener la atención durante toda la operación puede ser la primera barrera para proteger el dinero.

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