El Masters 1000 de Cincinnati vivió una escena curiosa y muy comentada cuando Carlos Alcaraz apareció en la pista de entrenamiento usando una máscara de lucha libre mexicana, similar a la del legendario Doctor Wagner. El gesto fue provocado por el regalo que un joven aficionado le entregó mientras el murciano firmaba autógrafos y se tomaba fotos con sus seguidores.