Salir del Buró de Crédito es una de las dudas más frecuentes entre quienes tienen problemas para pagar un préstamo o una tarjeta bancaria. Aunque existe la idea de que una deuda "desaparece" con el paso de los años, la realidad es que la legislación mexicana establece reglas específicas sobre el tiempo que un registro puede permanecer en el historial crediticio y las consecuencias que eso tiene para el deudor.

La Ley para Regular las Sociedades de Información Crediticia señala que los registros negativos no son permanentes. Su permanencia depende del monto del adeudo, el cual se calcula en Unidades de Inversión (UDIS). Una vez cumplido el plazo correspondiente, la información deja de mostrarse en el historial, pero eso no representa la cancelación automática del compromiso financiero.

Los adeudos inferiores a 25 UDIS, equivalentes aproximadamente a 220 pesos, se eliminan del Buró de Crédito después de un año. Cuando el monto pendiente es superior a 25 UDIS y no rebasa las 500 UDIS, es decir, alrededor de 4 mil 400 pesos, el registro permanece visible durante dos años.

Aunque una deuda deje de aparecer en el Buró de Crédito, la obligación de pago con la institución financiera continúa vigente./ Pixabay

En los casos donde la deuda se ubica entre 500 y mil UDIS, la información continúa en el historial por cuatro años. Si el adeudo supera las mil UDIS, equivalentes a más de 8 mil 800 pesos, el plazo aumenta a seis años, siempre que el crédito no se encuentre sujeto a un procedimiento judicial y no exista una resolución relacionada con fraude.

¿Si la deuda desaparece del Buró de Crédito ya no tienes que pagar?

La respuesta es no. Que un registro deje de aparecer en el historial crediticio únicamente significa que concluyó el periodo máximo de conservación previsto en la ley. La deuda sigue existiendo y el banco o la institución financiera mantienen la posibilidad de reclamar el pago conforme a la legislación aplicable.

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) ha explicado que eliminar un registro del Buró de Crédito no equivale a liquidar un financiamiento. En consecuencia, el usuario continúa siendo responsable de cubrir el adeudo mientras este siga vigente.

La Condusef recuerda que salir del Buró de Crédito no significa que el adeudo haya sido perdonado./ Pixabay

¿Qué puede hacer el banco si nunca liquidas el adeudo?

Aunque el historial crediticio deje de mostrar la deuda, las instituciones financieras conservan herramientas legales para buscar la recuperación de los recursos prestados. Dependiendo de cada caso, el incumplimiento puede derivar en demandas mercantiles, ya que el derecho de cobro no desaparece por el simple hecho de que el registro haya sido eliminado del Buró de Crédito.

Especialistas en finanzas personales recomiendan atender cualquier adeudo antes de confiar únicamente en el paso del tiempo. Negociar con la institución financiera o buscar un esquema de regularización no solo ayuda a evitar posibles procedimientos legales, sino que también favorece la construcción de un historial crediticio sólido para acceder a nuevos créditos en mejores condiciones.

Los bancos pueden ejercer acciones legales para recuperar un adeudo, aun cuando el registro ya no aparezca en el historial crediticio./ Pixabay