Las amistades del futbol. Antes de empezar el Países Bajos contra Japón, Carlos Salcido y Andrés Guardado protagonizaron dos entrañables reencuentros con figuras que marcaron etapas importantes de sus carreras.

Un video de Diego Arriola mostró al histórico defensa mexicano saludando afectuosamente a Ronald Koeman, actual seleccionador de Países Bajos, mientras que Guardado compartió un momento especial con Memphis Depay, delantero con quien coincidió durante una de las épocas más exitosas del PSV Eindhoven

Dos generaciones distintas, pero una misma muestra de respeto y amistad nacida gracias al balón.

Koeman, el hombre que llevó a Salcido a Europa

La relación entre Carlos Salcido y Ronald Koeman tiene un significado especial. Fue el estratega neerlandés quien quedó impresionado con el rendimiento del mexicano durante la Copa del Mundo de Alemania 2006 y decidió apostar por él para reforzar al PSV Eindhoven.

La decisión resultó un éxito inmediato. Salcido se convirtió en una pieza importante del conjunto granjero y, bajo las órdenes de Koeman, conquistó la Eredivisie en la temporada 2006-07. Casi dos décadas después, ambos volvieron a encontrarse, recordando una etapa que abrió las puertas del futbol europeo para el defensor mexicano.

Carlos Salcido en su etapa con el PSV | MEXSPORT

Guardado y Depay, campeones en Eindhoven

Otro de los reencuentros que llamó la atención fue el de Andrés Guardado y Memphis Depay. El mexicano compartió vestidor con el atacante neerlandés durante la temporada 2014-15 en el PSV, campaña en la que ambos fueron fundamentales para que el club recuperara el título de liga en los Países Bajos.

Aquel campeonato representó uno de los momentos más importantes en la carrera de ambos futbolistas. Para Guardado significó consolidarse como referente del equipo, mientras que para Depay fue el impulso definitivo antes de dar el salto al Manchester United.

Los abrazos y sonrisas entre Salcido, Guardado, Koeman y Depay demostraron que, más allá de los títulos y los resultados, el futbol deja amistades y recuerdos que permanecen intactos con el paso del tiempo. Un Mundial reúne a selecciones de todos los rincones del planeta, pero también permite reencontrar historias que comenzaron muchos años atrás.

Andrés Guardado tras un partido con el PSV | AP