El nuevo hogar de los Buffalo Bills está a falta de su gran debut de la NFL y ya está en medio de una polémica. El Highmark Stadium abrió sus puertas al público previo al inicio de la temporada y, aunque la mayoría de los aficionados tuvo una experiencia positiva, algunas fotografías comenzaron a generar preocupación por la visibilidad desde determinadas localidades.

El sábado se realizó el primer gran evento abierto al público, con 51,807 aficionados que tuvieron la oportunidad de recorrer las instalaciones y conocer sus lugares. Las primeras impresiones fueron mayoritariamente favorables, especialmente por los corredores abiertos, la cercanía con el terreno de juego y la circulación dentro del recinto.

Sin embargo, algunas imágenes compartidas por los propios seguidores mostraron un detalle inesperado: elementos de la estructura aparecen dentro de la línea de visión desde determinadas localidades.

Así el interior del nuevo estadio de Bills | @BuffaloBills

Aficionados descubren posibles obstrucciones

El problema no está relacionado con la presencia de estructuras dentro de un estadio, algo habitual en construcciones de esta magnitud. La preocupación está en que algunos elementos arquitectónicos puedan interferir directamente con la vista del terreno de juego desde asientos destinados a observar los partidos.

La situación resulta especialmente llamativa porque uno de los objetivos del nuevo Highmark Stadium es precisamente mejorar la experiencia del aficionado. El recinto cuenta con corredores de 360 grados que permiten a los asistentes desplazarse por diferentes zonas sin perder completamente el contacto visual con el campo.

Por ello, si un espectador tiene que recurrir a las pantallas del estadio para seguir una jugada porque una estructura bloquea parte de su campo de visión, la promesa de ofrecer una experiencia más cercana al juego podría verse cuestionada.

Fachada del nuevo estadio de los Buffalo Bills | X:@BuffaloBills

¿Es un problema de todo el estadio?

A pesar de las imágenes que comenzaron a circular, tampoco sería correcto afirmar que todo Highmark Stadium presenta problemas de visibilidad.

Los primeros testimonios de los aficionados fueron en gran medida positivos y varios seguidores destacaron precisamente las buenas líneas de visión desde distintas zonas del inmueble. Por lo tanto, todo apunta a que, de existir un problema, estaría concentrado en determinadas localidades.

Ahora la organización deberá responder una pregunta importante: ¿qué ocurrirá con los asientos que tengan una vista parcial del campo?

Si esas localidades fueron identificadas previamente y se venden con la advertencia correspondiente, el escenario sería uno. Pero si no fueron detectadas durante el proceso de diseño y construcción, los Bills tendrían que determinar cómo solucionar el inconveniente.

Josh Allen, mariscal de campo de Bills | AP