Las risas no faltaron. La Fórmula 1 sigue buscando alternativas para fascinar a la afición y llegar a generaciones más jóvenes, sobre todo en un mercado como el estadounidense que ha crecido año con año.
Por ello, el Gran Premio de Miami, primera carrera en el continente americano, realizó una gran apuesta, la cual fascinó tanto a competidores como aficionados. El tradicional desfile de pilotos se llevó a cabo en réplicas de tamaño real construidas con bloques de LEGO.
De acuerdo con la información compartida por la marca, cada auto se construyó con alrededor de 400 mil ladrillos. Los monoplazas dieron la vuelta completa de 5.4 kilómetros en Miami Gardens y a los pilotos se les observó bromear y competir divertidos, como si fueran niños pequeños.
LEGO y Fórmula 1 tienen acuerdo multianual
Fue en septiembre del año pasado que la categoría firmó una asociación comercial con la empresa danesa de juguetes. La misma consiste en realizar varias actividades en conjunto, entre las cuales destacó el desfile de pilotos de este año.

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