En una época en la que tomar apuntes, hacer tareas y redactar documentos ocurre cada vez más frente a una pantalla, escribir a mano continúa teniendo un papel importante en la forma en que las personas organizan sus pensamientos.
De acuerdo con Janneth Trejo Quintana, investigadora del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE) de la UNAM, la escritura manual puede favorecer la concentración, la generación y organización de ideas, la planificación de argumentos y la sistematización del pensamiento.
La especialista explicó que una de las razones está relacionada con el ritmo de esta actividad: escribir a mano suele ser más lento que hacerlo mediante un teclado, por lo que puede llevar a la persona a seleccionar qué quiere expresar y ordenar sus ideas antes de plasmarlas en el papel.
¿Por qué escribir a mano puede ayudar a organizar las ideas?
Escribir no consiste únicamente en mover un lápiz sobre una hoja. Según Trejo Quintana, esta actividad también implica tomar decisiones sobre qué decir, cómo ordenar la información y qué elementos conservar.
La menor velocidad respecto al teclado puede hacer que el proceso sea más pausado y propiciar una mayor atención sobre aquello que se quiere comunicar. En este sentido, la escritura manual puede convertirse también en una herramienta para estructurar el pensamiento y planear un argumento.
La investigadora señaló que estudios de psicología educativa han identificado diferencias en la actividad cerebral asociada con la escritura manual y el uso del teclado. Sin embargo, estos resultados deben interpretarse con cautela y no permiten afirmar que una modalidad sea superior a la otra en todos los casos.
¿Qué importancia tiene escribir a mano durante la infancia?
La escritura manual también tiene un papel relevante durante las primeras etapas educativas.
Para aprender a escribir, niñas y niños necesitan coordinar la vista con los movimientos de la mano, identificar la ubicación de las letras y desarrollar los movimientos necesarios para formar palabras. Por ello, Trejo Quintana advirtió que dejar completamente de enseñar la escritura manual podría afectar determinadas habilidades motoras.
No obstante, la especialista aclaró que no existe suficiente evidencia empírica para afirmar de manera concluyente que sustituir la escritura a mano por el teclado provoque una pérdida general de capacidades cognitivas.
La discusión, por tanto, no se limita a decidir si el papel o la computadora son mejores, sino a identificar qué habilidad se busca desarrollar con cada herramienta.
El teclado también tiene ventajas
Aunque escribir a mano puede favorecer ciertos procesos, la escritura digital ofrece beneficios importantes.
El teclado permite producir textos con mayor rapidez, corregir errores, mover párrafos, reorganizar información y realizar modificaciones sin tener que volver a escribir todo el contenido. Estas características son especialmente útiles para trabajos académicos y profesionales.
Por ejemplo, una persona puede utilizar una libreta para tomar apuntes y ordenar sus primeras ideas, para después recurrir a una computadora al momento de desarrollar un trabajo extenso.
De esta manera, la escritura manual y la digital pueden complementarse, en lugar de considerarse herramientas enfrentadas.
¿Qué ocurre cuando entra la inteligencia artificial?
La discusión sobre las formas de escribir también alcanza a la inteligencia artificial, debido a que estas herramientas pueden asumir una parte importante del proceso de redacción.
Trejo Quintana distingue entre utilizar la tecnología como apoyo y delegar completamente la elaboración de un texto. Una persona puede desarrollar primero sus propias ideas y posteriormente utilizar una herramienta de IA para revisar argumentos, detectar debilidades o encontrar nuevas perspectivas.
El escenario cambia cuando se delega todo el proceso y se deja de pensar, escribir, revisar e incluso leer el resultado generado por la herramienta.
Hasta ahora, tampoco existe suficiente evidencia para determinar con exactitud qué capacidades podrían perderse al delegar completamente la escritura en la inteligencia artificial, por lo que la especialista plantea la importancia de utilizar estas tecnologías de acuerdo con el propósito de cada actividad.
Escribir a mano no significa rechazar la tecnología
La conclusión de la investigadora de la UNAM no apunta a abandonar computadoras, tabletas o herramientas de inteligencia artificial. Por el contrario, plantea que cada modalidad tiene funciones distintas.
La escritura manual puede ser útil para concentrarse, generar y organizar ideas y desarrollar determinadas habilidades motrices, mientras que el teclado facilita la velocidad, la edición y la transformación de los textos.
Por ello, la clave está en desarrollar primero las habilidades fundamentales y posteriormente aprovechar la tecnología para hacer más eficientes determinadas tareas.
En un contexto donde buena parte de la comunicación ocurre mediante pantallas, recuperar de vez en cuando una libreta y un lápiz puede ser una forma sencilla de volver a un proceso de escritura más pausado, en el que pensar, seleccionar y organizar las ideas forman parte del mismo ejercicio.

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