El segundo día del Festival ARRE 2026 comenzó con una invitada que nadie había pedido: la lluvia. Desde la tarde del domingo, una fuerte tormenta cayó sobre el Autódromo Hermanos Rodríguez y obligó a los organizadores a detener temporalmente las actividades en todos los escenarios, mientras miles de asistentes, ya enfundados en impermeables, botas y lo que encontraran para protegerse del agua, esperaban que el regional mexicano volviera a sonar.

La intensidad del aguacero llevó a la organización a informar mediante sus redes sociales que la programación permanecería suspendida hasta que las condiciones permitieran continuar con seguridad. La pausa provocó incertidumbre entre quienes ya estaban dentro del recinto y aquellos que todavía se dirigían al festival.

“Debido a las condiciones climáticas, las actividades en Arre Pepsi Black se suspenden temporalmente. Mantente atento de nuestras redes sociales para más información”, expusieron.

La lluvia del domingo no hizo que se perdieran los ánimos / Cortesía OCESA

La música regresó una hora después

El inicio de actividades estaba previsto alrededor de las 16:35 horas, pero la tormenta obligó a retrasar aproximadamente una hora el arranque de la jornada. Poco a poco, los cinco espacios dedicados al norteño, la banda, los corridos y las diferentes expresiones del regional mexicano comenzaron a recuperar el sonido que el agua había intentado apagar.

En el escenario principal, La Sonora Dinamita fue una de las encargadas de devolverle el ritmo al festival. La lluvia todavía caía, pero la agrupación comenzó su presentación y consiguió que el público volviera a bailar. Al mismo tiempo, otros puntos del Autódromo recibían las actuaciones de Marco Villalobos, Los 2 de la S, Franco Rey, Nueva H y Delilah, dejando atrás la incertidumbre de las primeras horas.

Hubo incluso un momento en el que parecía que Tláloc había decidido tomarse un descanso. Fue entonces cuando Mi Banda el Mexicano reunió a cientos de asistentes para bailar al clásico ritmo de caballito, levantando una fiesta que por algunos minutos permitió olvidarse completamente de la tormenta. Sin embargo, la tregua duró poco: hacia el final de su presentación, las gotas comenzaron nuevamente a caer sobre el recinto.

El público llegó preparado para una jornada musical y de lluvia / Cortesía OCESA

Los Dos Carnales y Víctor Mendívil no se dejaron intimidar

A esas alturas, el público ya había entendido algo: la lluvia no se iba a ir. En lugar de abandonar el festival, muchos decidieron aceptar que terminarían completamente mojados y continuaron desplazándose entre escenarios para ver a los artistas que llevaban meses esperando.

Los Dos Carnales aparecieron en medio de la tormenta y encontraron a un público dispuesto a acompañarlos sin importar el clima. Los asistentes cantaron, bailaron y levantaron los brazos mientras el agua seguía cayendo, demostrando que los charcos, el frío y los impermeables empapados no iban a ponerle fin a la jornada.

Algo similar ocurrió con Víctor Mendívil, otro de los nombres que habían generado expectativa. Sus seguidores permanecieron frente al escenario y respondieron a cada canción, convirtiendo su presentación en otro ejemplo de cómo la música terminó imponiéndose sobre las condiciones meteorológicas.

Aquí nadie canceló presentaciones, pues el agua fue un autoinvitado en todo el festival / Cortesía OCESA

Alejandro Fernández salió a mojarse con su público

Uno de los momentos más esperados llegó con Alejandro Fernández. La presentación de El Potrillo provocó que el escenario principal comenzara a llenarse desde antes de su aparición, pese a que la lluvia seguía sin dar señales de abandonar el Autódromo.

Lejos de esconderse del agua, Alejandro decidió convertirla en parte del espectáculo. El cantante invitó al público a mojarse con él y salió directamente bajo la lluvia para continuar con su show, gesto que fue recibido con gritos por quienes llevaban horas soportando el mal clima.

Durante su presentación hizo un recorrido por éxitos construidos a lo largo de más de tres décadas de trayectoria. ‘Nube Viajera’, ‘Me dediqué a perderte’ y ‘Mátalas’ fueron algunas de las canciones que sonaron mientras miles de personas cantaban bajo el aguacero.

Alejandro Fernández triunfó con se presentación dentro del Festival ARRE / Cortesía OCESA

La presentación también tuvo un momento especialmente emotivo cuando Alejandro Fernández recordó a su padre, Vicente Fernández, interpretando canciones que forman parte del repertorio más querido de la música mexicana. El homenaje provocó que el público se sumara todavía con mayor fuerza a un concierto que, por momentos, parecía transformarse en una enorme serenata bajo la lluvia.

El show todavía guardaba una sorpresa. Edén Muñoz apareció como invitado de Alejandro Fernández, provocando una respuesta inmediata entre quienes estaban frente al escenario.

Ambos interpretaron ‘Decepciones’ y ‘No’, regalando uno de esos momentos que sólo pueden ocurrir dentro de un festival y que terminan convirtiéndose en tema de conversación entre los asistentes después de abandonar el recinto.

Para ese momento ya importaba poco que la ropa estuviera mojada o que el suelo se hubiera convertido en lodo. El público continuaba cantando mientras Alejandro demostraba que la lluvia podía ser una complicación, pero también un elemento inesperado capaz de hacer más memorable una presentación.

Edén Muñoz fue la sorpresa de la noche e interpretó dos temas con El Potrillo / Cortesía OCESA

Eslabón Armado hizo cantar a sus seguidores

Mientras el escenario principal vivía la presentación de El Potrillo, Eslabón Armado se encargaba de cerrar otro de los espacios principales con un show de aproximadamente una hora.

Los seguidores de la agrupación permanecieron cantando durante toda la actuación y esperaron especialmente uno de sus grandes éxitos: ‘Ella Baila Sola’, canción que alcanzó una enorme popularidad gracias a la colaboración con Peso Pluma.

El tema provocó uno de los coros más intensos de su presentación y sirvió como uno de los momentos culminantes para quienes decidieron permanecer en ese escenario en lugar de trasladarse hacia otras zonas.

Los Tucanes de Tijuana ponen la cereza del pastel

Si había una agrupación capaz de conseguir que miles de personas olvidaran por completo el agua, era Los Tucanes de Tijuana. Ya entrada la noche, el grupo apareció para darle al público algunos de esos temas que prácticamente obligan a bailar sin importar las condiciones.

‘El Tucanazo’ y ‘La Chona’ sonaron con toda la fuerza mientras la lluvia continuaba cayendo. El público respondió saltando, cantando y bailando, completando una imagen que resumía perfectamente la segunda jornada del ARRE: miles de personas empapadas, rodeadas de charcos, pero todavía dispuestas a seguir la fiesta.

Los Tucanes de Tijuana cerraron una edición más del festival en la CDMX / Cortesía OCESA

La presentación de Los Tucanes terminó por confirmar que el clima había dejado de ser un obstáculo para convertirse en parte de la historia de esta edición.

El Autódromo terminó convertido en enormes charcos

La música continuó, pero la tormenta sí dejó consecuencias visibles dentro del recinto. Los caminos entre los diferentes escenarios comenzaron a inundarse y algunas zonas acumularon tanta agua que parecían enormes albercas improvisadas.

Los asistentes tuvieron que caminar lentamente entre charcos para evitar caídas, mientras el lodo se extendía en diferentes zonas del festival. Los impermeables ayudaron durante los primeros momentos, aunque después de varias horas bajo el agua terminaron siendo insuficientes para muchos.

La acumulación fue tal que elementos de Protección Civil utilizaron bombas para desalojar parte del agua y liberar algunos de los pasos, mientras la organización buscaba mantener condiciones que permitieran continuar con el evento.

La imagen de personas levantando los pantalones, brincando sobre charcos o intentando encontrar el camino menos inundado terminó convirtiéndose en otra de las postales de la noche.

Ni la tormenta les quitó lo bailando y la fiesta nunca se terminó / Cortesía OCESA

Una fiesta donde ya nadie tenía miedo de mojarse

Después de horas bajo la tormenta, llegó un punto en el que intentar permanecer seco ya no tenía demasiado sentido. Muchos asistentes terminaron completamente empapados y decidieron simplemente disfrutar la experiencia.

La jornada comenzó con actividades suspendidas y con la incertidumbre de saber si el festival podría continuar. Terminó, en cambio, con Alejandro Fernández cantando bajo la lluvia, Eslabón Armado haciendo corear ‘Ella Baila Sola’ y Los Tucanes de Tijuana desatando el baile con ‘La Chona’.

En medio quedaron La Sonora Dinamita, Mi Banda el Mexicano, Los Dos Carnales, Víctor Mendívil y decenas de propuestas que consiguieron mantener activo el Festival ARRE pese al clima.

Todos mojados, pero lo bailado nadie se los quita

El segundo día del Festival ARRE 2026 probablemente será recordado tanto por sus artistas como por el aguacero que acompañó prácticamente toda la jornada. Hubo pausas, lodo, caminos inundados, impermeables que terminaron vencidos y zapatos que difícilmente sobrevivieron intactos.

Pero también hubo baile. Hubo quienes hicieron caballito con Mi Banda el Mexicano, quienes cantaron bajo la lluvia con Alejandro Fernández, quienes esperaron ‘Ella Baila Sola’ con Eslabón Armado y quienes todavía tuvieron fuerzas para terminar la noche con ‘El Tucanazo’ y ‘La Chona’.

Al final, el público terminó mojado de pies a cabeza, pero consiguió completar la jornada. Porque si algo quedó claro después de una noche en la que ni siquiera Tláloc quiso abandonar el Autódromo Hermanos Rodríguez es que la lluvia podía empaparlos, pero lo bailado nadie se los iba a quitar.

Con ello concluyó la edición 2026 del festival, que ahora tendrá su siguiente capítulo en Monterrey con el Festival ARRE 2027, después de una despedida en CDMX que difícilmente será olvidada por quienes tuvieron que bailar entre el agua y el lodo.