En menos de una semana, Barcelona pasó de un reflejo de aquel equipo dominante de hace algunas temporadas a un club desdibujado en el campo. Marc-André ter Stegen en un par de ocasiones y el fuera de lugar salvaron a los blaugranas en su visita a Cádiz, que se fue con poca recompensa para lo logrado en campo.
Al final, Barcelona logró mantener la ventaja y ahora cambiará de chip rápidamente. Los de Xavi Hernández reciben el martes 16 a PSG en la vuelta de los Cuartos de Final de Champions League, donde tienen ventaja de 2-3 en el marcador global. Posteriormente, viajarán a Madrid el domingo 21 para el Clásico, en un partido que puede ser su última esperanza para pelear por el título contra Real Madrid.

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