Jefry Yan no celebra un ponche como la mayoría de los pitchers. El relevista dominicano de los New York Mets suele responder con saltos explosivos, brazos abiertos, puños al aire y hasta algunos pasos de baile. Cada strikeout parece convertirse en una pequeña fiesta, pero detrás de esas imágenes existe una historia marcada por lesiones, trabajos informales y una espera de 12 años para cumplir su sueño de llegar a las Grandes Ligas.
Jefry Yan celebra sus ponches porque disfruta el juego
A punto de cumplir 30 años, Yan entiende que cada out representa mucho más que una estadística. Durante años tuvo que combinar el béisbol con distintos trabajos para poder sobrevivir, incluyendo labores de construcción en techos y entregas a domicilio. Sus jornadas comenzaban alrededor de las 5 de la mañana y, después de trabajar y comer rápidamente, regresaba al campo para entrenar con la esperanza de recuperar su carrera profesional.
La razón detrás de sus festejos es tan sencilla como genuina: Yan disfruta jugar béisbol. El dominicano se describe como un jugador alegre y electrizante, alguien que busca divertirse durante la competencia, levantar el ánimo de sus compañeros y conectar con los aficionados después de conseguir un out importante.
Siempre he sido así. Siempre he sido un tipo muy eléctrico, muy alegre, a quien le gusta divertirse en el juego y disfrutar su momento”, explicó Yan en entrevista con el sitio web de MLB al hablar sobre la manera en la que celebra sus ponches.
Para el relevista de los Mets, sus festejos también forman parte de su manera de entender el deporte. Si los bateadores tienen la posibilidad de expresar su emoción después de conectar un cuadrangular o conseguir un batazo decisivo, considera que los pitchers también pueden mostrar lo que sienten después de dominar a un rival. Su intención, según ha explicado, no es provocar, sino disfrutar un momento por el que trabajó durante años.
La personalidad de Yan también ha sido reconocida dentro de los Mets. Andy Green, manager interino de la organización, señaló que las celebraciones del dominicano son poco habituales, aunque destacó que reflejan la imagen de un jugador que simplemente disfruta la oportunidad de volver a competir al máximo nivel.
De una lesión y trabajos informales a los Mets
El camino de Jefry Yan hasta las Grandes Ligas estuvo muy lejos de ser sencillo. El dominicano firmó originalmente con los Angelinos en 2013, pero una lesión en el codo lo llevó a someterse a una cirugía Tommy John en 2015. Posteriormente pasó cuatro años alejado del béisbol profesional y, cuando consiguió regresar, tuvo que buscar oportunidades en ligas no afiliadas para intentar reconstruir su carrera.
Su recorrido incluyó las organizaciones de los Marlins y Rockies, además de una temporada en Japón con los Leones de Seibu. Mientras buscaba una nueva oportunidad en el béisbol, también tuvo que trabajar para mantenerse económicamente. El esfuerzo comenzó a reflejarse en su brazo, pues recuperó velocidad hasta alcanzar las 101.6 millas por hora durante su paso por Triple-A.
La recompensa llegó después de 12 años de espera, cuando los Mets le dieron la oportunidad de debutar en MLB. Yan finalmente pudo subir al montículo de las Grandes Ligas y convertir en realidad un objetivo por el que había trabajado durante gran parte de su vida. “Nunca me rendí”, aseguró el dominicano al recordar su recorrido.

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