En un intento desesperado por escapar de la llave, Souza realizó un movimiento brusco que resultó en una lesión aterradora. Su rodilla giró de manera inusual y se salió de su sitio, provocando un evidente dolor en la luchadora.
Souza tuvo que rendirse ante esta situación y terminar el combate para que inmediatamente entraran los médicos y la apoyaran ante sus gestos de dolor. Su rival se percató de esto e incluso intentó ayudarla.
