Una de las principales controversias al inicio de la Copa del Mundo se dio cuando Thomas Tuchel presentó la convocatoria de Inglaterra; la reacción fue inmediata. Debido a la ausencia de figuras como Cole Palmer, Phil Foden, Trent Alexander-Arnold y Harry Maguire, generó una ola de críticas, al considerar que los Three Lions habían dejado fuera de la convocatoria a futbolistas importantes.
Sin embargo, el estratega alemán nunca dudó de su decisión. "Los equipos ganan campeonatos, no necesariamente los 26 jugadores más talentosos", aseguró durante la presentación de la lista, dejando claro que su prioridad sería construir un grupo que fuera más allá de los nombres.
La apuesta de dejar fuera a jugadores desequilibrantes fue arriesgada, pero le ha dado resultados; esto se debe a que Inglaterra se mantiene en las semifinales del mundial con un equipo que prioriza el funcionamiento colectivo, donde Jude Bellingham, Declan Rice, Bukayo Saka, Marcus Rashford y Harry Kane asumieron el protagonismo.
Dentro de estas decisiones, las más cuestionadas fueron las de Palmer y Foden. El primero llegaba tras consolidarse como uno de los futbolistas con mayor proyección del futbol inglés, mientras que el atacante del Manchester City seguía siendo considerado uno de los jugadores más desequilibrantes de Europa pese a una temporada irregular.
En contraste, Tuchel apostó por perfiles que fortalecieran el funcionamiento del equipo, ya que mantuvo la experiencia de Jordan Henderson, recuperó a Ivan Toney y respaldó a una nueva generación encabezada por Bellingham, Saka y Declan Rice, quienes se convirtieron en la columna vertebral del conjunto inglés.
Thomas Tuchel busca romper una maldición de casi un siglo
Además del sueño de devolverle la Copa del Mundo a Inglaterra después de 60 años, Thomas Tuchel está cerca de romper una de las estadísticas más llamativas en la historia de los mundiales. Esto se debe a que ningún entrenador extranjero ha logrado conquistar el torneo dirigiendo a una selección distinta a la de su país de nacimiento.
Por el momento, Tuchel ya se convirtió en el único entrenador extranjero que sigue con vida en las semifinales del Mundial 2026 y, si elimina a Argentina, será el primer técnico no nacional en disputar una final desde Happel hace 48 años. En caso de levantar el trofeo con Inglaterra, el alemán rompería una tradición que ha permanecido intacta durante casi un siglo y escribiría una de las páginas más importantes en la historia de las Copas del Mundo.

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